HUACHO AL JUBILEO DE ROMA

LOS PEREGRINOS SON 43

Miércoles 23 de julio. somos 43 los peregrinos huachanos que dejamos Perú para ir a Roma. Vivimos un momento muy especial en la Misa de envío de los peregrinos de Huacho rumbo a Roma, presidida por nuestro querido Padre Antonio Colombo.
Su cercanía, consejos y aliento han sido luz en nuestro camino de preparación hacia el Jubileo de los Jóvenes.
Con fe y alegría llevamos en el corazón a nuestra diócesis, nuestras familias y a todos los que han orado por nosotros.
Junto con la coordinadora y guía del grupo Hna. Betty Sánchez nos preparamos para vivir esta experiencia transformadora. Que María, estrella del mar, guíe nuestros pasos en esta peregrinación.

ENTREVISTA DE OSCAR NAZARIO POR 36 TV HUACHO

Luego de la Misa de envío, somos 43 los peregrinos huachanos que hoy miércoles dejarán el Perú con destino a Roma, Italia, para participar del Jubileo de los Jóvenes, una jornada de encuentro, fe y renovación espiritual.
Entre los participantes, destaca Gustavo Samanamud, miembro activo de la delegación huachana, quien en entrevista expresó su gratitud por esta oportunidad:
“No viajamos solos, llevamos a Huacho en el corazón. Esta peregrinación representa un compromiso de fe y una experiencia que marcará nuestras vidas para siempre”.
La delegación, guiada espiritualmente por la Hna. Betty Sánchez, ha venido preparándose intensamente para esta travesía espiritual. Con rosarios, charlas de formación y actividades pastorales, han consolidado un grupo unido por el amor a Dios y el deseo de representar con dignidad a la diócesis huachana.
Esta peregrinación es un verdadero acto de fe. Cada paso en Roma será ofrecido por sus familias, su ciudad y todos los que los acompañan con oraciones desde casa.

YA EN MADRID

Jueves 24 de julio. Partimos desde el nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez con la bendición de P. Soriano Linares, sacerdote que nos acompaña en esta peregrinación, en un vuelo largo, pero tranquilo y sin complicaciones. Nos despidieron en Lima familiares, amigos y nuestras queridas hermanas de la Compañía del Corazón de Jesús: madre Mila, madre Victoria, madre María Elena.
Llegamos a Madrid en la mañana del jueves con la bendición del Señor sintiendo gran emoción, alegría, asombro y agradecimiento de poder comenzar este camino jubilar.
Iniciamos nuestra peregrinación uniéndonos a la Iglesia con la oración de las vísperas seguida de la Santa Misa, preparándonos para ser parte del jubileo, por la noche conocimos en el centro histórico de Madrid junto a Fernando y Ana quienes estuvieron como misioneros en Perú tiempo atrás

FAMILIAS ACOGEDORAS EN MADRID

Viernes 25 de julio. Hoy fue un día lleno de bendiciones y momentos memorables. Comenzamos la jornada con la oración de Laudes, seguida de la Misa en honor a Santiago Apóstol, patrono de España. Un día muy significativo para los españoles, y nos sentimos agradecidos de poder compartir esta celebración con ellos. Los miembros de la comunidad parroquial nos recibieron con sonrisas y palabras de bienvenida. Por la tarde, fuimos recibidos en la casa de familiares de madre Mila, quienes, con gran generosidad y alegría contagiante, nos ofrecieron comidas típicas española. Pasamos una tarde increíble, entre risas y nuevas experiencias que quedarán en nuestra memoria. Ya por la noche, nos ponemos en camino hacia el Santuario de la Virgen de Fátima en Portugal. Nos ponemos bajo su protección y pedimos sus oraciones para que continuemos este peregrinar con plena confianza en la providencia y el amor misericordioso del SEÑOR.

FATIMA, AVE, AVE MARÍA

Sábado 26 de julio. Hoy vivimos una de esas jornadas que marcan el alma para siempre. Llegamos a Fátima al amanecer, oímos las campanas de la basílica entonar el “Ave, ave, ave María”. ¡Qué emoción tan grande! Sentíamos que el cielo nos daba la bienvenida.
Participamos de la Santa Misa en la Capilla de las Apariciones, en el mismísimo lugar donde la Virgen se apareció a los tres pastorcitos. Fue una sorpresa ver a nuestro querido Padre Soriano concelebrando junto a otros sacerdotes. Aunque la Misa fue en portugués, escuchábamos las respuestas en muchos idiomas y eso nos hizo vibrar el corazón: sentir que somos parte de la Iglesia Universal, sin importar el idioma, nuestra Iglesia es Una, Santa, Católica y Apostólica.
Visitamos las tumbas de Francisco, Jacinta y Lucía, y llevamos ante Nuestra Señora de Fátima todas las intenciones que trajimos en el corazón: cartas de niños de primera comunión, de los jóvenes de aguiluchos, pedidos de familiares, de amigos. Todo quedó en manos de nuestra Madre.
Por la tarde hicimos el Vía Crucis, recorriendo el mismo camino que los pastorcitos hacían desde sus casas hasta el lugar de las apariciones, terminamos visitando las casitas de Francisco y Jacinta, la de Lucía, y el pozo del ángel donde el ángel de La Paz les dio la Eucaristía a los niños.

¡ROMA POR FIN!

Domingo 27 de julio. Iniciamos la jornada muy temprano en Madrid, rezando juntos los laudes, ofreciendo el día y todo el camino que aún nos espera. Luego, abordamos nuestro vuelo rumbo a Roma, llenos de emoción, cansancio y alegría anticipada.
Apenas aterrizamos en el aeropuerto de Fiumicino, ya se respiraba un aire diferente: peregrinos de todas las razas, idiomas y banderas se cruzaban con nosotros con una misma pregunta y una misma sonrisa: “¿Tú también eres peregrino?” La alegría era contagiosa. ¡Qué belleza experimentar así el inicio del Año Jubilar! Ya se siente la gracia que el Señor quiere derramar sobre nosotros.
Celebramos la Santa Misa en la parroquia que nos ha abierto los brazos con tanto cariño: San Felipe Neri, parroquia donde por muchos años sirvió la Hermana Laura, de la Compañía del Corazón de Jesús, quien hoy camina con nosotros como guía.
Nos esperan días intensos, llenos de gracias espirituales. ¡Continúen orando por nosotros!

AUDIENCIA CON PAPA LEÓN: GUSTAVO Y ISABELLA

Lunes 28 de julio. Con inmensa dicha, inició el 28 en Roma con una noticia tremenda... Gustavo, has sido seleccionado para ser parte de la Audiencia del Papa León XIV con los peregrinos de Perú.
“Hemos sido alrededor de 100 personas, que con tanta alegría hemos compartido unos momentos con el Papa en el Vaticano
. Inició saludando a todos: ¡FELIZ 28!
Y nos ha dejado un pedido: "Que esta jornada, más que una experiencia que queda solo en el recuerdo, como una foto que pasa, lo que acojamos en el corazón, lo sepamos transmitir a los demás". Tuvo la disposición de saludar uno a uno.

He llevado a Huacho en mi saludo y nos lleva en su corazón. Nos ha bendecido y nos tiene presente”. GUSTAVO SAMANAMUD
Con la pequeña Isabella
“Papa León nos permitió que cada uno lo saludemos y fue así como pudimos estrechar su mano y besar su anillo, realmente ha sido una bendición y un regalo inmerecido el haberlo conocido por lo cual damos gracias al Señor.
Todos pudimos saludarlo, solo hicimos una cola y ISABELLA, mi hija de 5 años, también la hizo por lo que se acercó sola y pudo darle un pequeño presente que llevamos. Apenas Isabella estuvo frente a él le empezó a mandar besos volados entonces el Santo Padre se agachó y así ella pudo darle un beso”. ANDREA VÁSQUEZ MAGNI

ROMA, LA CAPITAL DEL MUNDO

Conocimos la imponente Plaza de San Pedro, corazón de nuestra Iglesia. En el camino, muchos peregrinos, al ver nuestra bandera nos saludaban con alegría diciendo: “¡Perú, Perú!”
Aunque el Jubileo de los Jóvenes aún no empieza oficialmente, ya se siente la fe que nos une como hermanos en Cristo. La alegría del Evangelio se respira en cada rincón de Roma.
Dios nos ha regalado encuentros llenos de gracia: hemos conocido religiosas, sacerdotes y jóvenes de distintas naciones que comparten nuestro mismo anhelo de santidad.
Un momento profundamente especial fue el encuentro de nuestro hermano Gustavo con el Papa Francisco (representando a la delegación de Huacho) durante una audiencia con los peregrinos peruanos. ¡Un instante de ternura y bendición que guardaremos como un tesoro en el corazón!

¡ALEGRÍA CON PAPA LEÓN EN PLAZA SAN PEDRO

Martes 29 de julio. La plaza vibraba con la alegría de cientos de miles de jóvenes de todos los países y razas, que con cantos, bailes y sonrisas daban testimonio de una Iglesia viva y universal. Fue hermoso escuchar a cada instante: “¡Perú, Perú, el Papa de Perú!” y sentir cómo nuestra bandera era reconocida con cariño.
Hoy vivimos un momento histórico y lleno de gracia: participamos en la Misa de apertura del Jubileo de los Jóvenes 2025 en la Plaza de San Pedro, en el corazón del Vaticano.
Celebrar la Eucaristía y comulgar en este lugar santo, donde reposan los restos del apóstol Pedro y donde tantos mártires entregaron su vida, nos llenó de emoción hasta las lágrimas. Sentíamos que el cielo y la tierra se unían en un mismo canto.
La gran sorpresa de la tarde fue la llegada del Papa León XIV. Pudimos verlo muy cerca, y vivimos un momento especial cuando nuestro hermano Aldo Vílchez, de la Pastoral Juvenil, logró acercarse y hacerle llegar un muñequito tejido de una llamita. Al escuchar el nombre de “Perú”, el Papa voltea con una gran sonrisa que transmite paz y cercanía.
Nuestro corazón sigue latiendo fuerte: ¡el Jubileo apenas comienza y ya estamos viviendo la universalidad, la esperanza y la fe de una Iglesia joven y llena de vida!

ADORACIÓN EN LA IGLESIA ARA COELI

Miércoles 30 de julio. Hoy el Señor nos regaló un momento de cielo en la tierra. Participamos de una profunda adoración en la imponente iglesia de Ara Coeli, guiada por la comunidad de Taizé, encargada de animar con su oración y canto.
En el silencio, la meditación y la contemplación, los cantos en latín, francés y español nos envolvían como un susurro del Espíritu. Por un instante, parecía que escuchábamos los coros angélicos.
Uno de los momentos más conmovedores fue la adoración de la Cruz: en grupos de seis o siete, jóvenes de distintos países, postrados rostro en tierra sobre la cruz, mientras resonaban las palabras eternas de Santa Teresa de Jesús:
“Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene, nada le falta.
¡Sólo Dios basta!”
Ese canto fue bálsamo para el alma: una oración que nos llenó de paz, confianza y fortaleza en medio del camino.

LA FIESTA DE SAN IGNACIO DE LOYOLA

Jueves 31 de julio. Hoy nuestro corazón se desbordó de gratitud.
En la fiesta de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, el Señor nos permitió recorrer tres majestuosos templos jesuitas en Roma, cada uno más imponente y lleno de arte sagrado que el anterior. La belleza que encontramos en ellos era tan sobrecogedora que parecía un anticipo de la gloria del cielo.
Visitamos las habitaciones de San Ignacio, su capilla personal, contemplamos sus reliquias y tocamos el lugar exacto donde entregó su vida a Dios. Allí rezamos intensamente por nuestras familias, amigos, la comunidad parroquial de Huacho y por cada uno de los peregrinos de este grupo, para que la gracia que recibimos en este camino sea verdaderamente transformadora.
La Iglesia del Gesù estaba abarrotada de gente a la espera de la Santa Misa, mientras esperábamos su inicio pudimos rezar en la capilla del Santísimo y en la capilla de la Cruz. La jornada culminó con la Santa Misa en la Chiesa del Gesù, presidida por el General de la Orden y concelebrada por más de 100 sacerdotes. Fue una liturgia inolvidable, animada por dos coros: uno de jóvenes voluntarios acompañados por el P. Cristóbal Fones SJ, y otro coro japonés cuyas voces celestiales nos hicieron pensar en los ángeles.
Es difícil expresar con palabras lo que sentimos: estar rodeados de tanta santidad, de tanta belleza y sobre todo de la presencia viva de Dios. Jesús nos regaló un día verdaderamente especial en compañía de las hermanas de la Compañía del Corazón de Jesús.
En el camino es imposible no conocer nuevos peregrinos y compartir con ellos la alegría de la peregrinación, también pudimos contemplar el gran Coliseo Romano. ¡Un día inolvidable de gracia y bendición en esta peregrinación jubilar!

AL CIRCO MASSIMO, LAS CONFESIONES, CORAZÓN LIMPIO

Viernes 1er de agosto. "En el silencio de tu corazón, DIOS HABLA"
Hoy vivimos un día profundamente marcado por la gracia del perdón. En el Circo Massimo participamos de la celebración penitencial del Jubileo, junto a miles de jóvenes de todo el mundo. El lugar estaba lleno de sacerdotes confesando en todos los idiomas, en rincones sencillos y hasta insólitos, pero cada confesionario improvisado se convertía en un verdadero oasis de gracia. Fue conmovedor ver a tantos jóvenes esperando con paciencia para recibir la misericordia de Dios. ¡Un signo vivo de esperanza para la Iglesia! Personalmente, este momento me hizo ser más consciente de la inmensa gracia que estoy viviendo en esta peregrinación y que no debemos dejarnos arrebatar la esperanza.
Después, continuamos nuestro camino por la ciudad eterna. En el Castillo de Sant Ángelo, atravesamos su puente adornado con los 10 ángeles que, con sus gestos y símbolos de la Pasión, nos recordaban cuánto amor entregó Cristo por nosotros. Caminar por allí fue como recorrer un pequeño catecismo en piedra y mármol, que invitaba al silencio y la contemplación.

También estuvimos frente al Coliseo Romano, uno de los lugares más emblemáticos del mundo. Fue especialmente emotivo estar allí, recordando que en ese lugar se derramó la sangre de muchos mártires, cuya entrega fue semilla fecunda para nuestra fe. Su testimonio nos anima a vivir con valentía y fidelidad el Evangelio.
Visitamos la casa de Santa Teresa de Calcuta en Roma, donde aún se respira la huella de una mujer sencilla y fuerte que entregó su vida a los más pobres. Estar allí nos invitó a preguntarnos: ¿Cómo podemos también nosotros ser instrumentos de la ternura de Dios en el mundo? Finalmente terminamos participando en Misa en este día especial dedicado al corazón de Jesús por ser primer viernes de mes.
Cada rincón de Roma nos habla al alma: la misericordia de Dios en la confesión, la memoria de los mártires, el testimonio de los santos y la belleza de la fe hecha arte. Seguimos caminando con gratitud, dejándonos sorprender por la gracia de este Jubileo.

FINALMENTE, LA PUERTA SANTA

Sábado 2 de agosto. Hoy llegó el momento que anhelábamos desde que inició esta peregrinación: cruzar la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro.
Comenzamos desde fuera de la plaza, en oración y cantos, llevando la cruz por turnos. Y cuando llegó el instante… ¡qué emoción indescriptible! Muchos no pudimos evitar las lágrimas: caminábamos, tocábamos la Puerta, nos arrodillábamos o simplemente permanecíamos en profundo silencio y oración.
Entrar a la Basílica de San Pedro fue un momento que literalmente quitaba el aliento: su grandeza y belleza nos sobrecogieron. Avanzamos unos pasos hasta llegar a la tumba de San Pedro y, de rodillas, profesamos nuestra fe rezando el Credo. ¡Petros eni! Pedro está aquí, decía la inscripción. Poder proclamar la fe de los apóstoles delante de los restos del príncipe de los apóstoles fue uno de los hitos más fuertes de toda la peregrinación.
Descendimos luego a las catacumbas vaticanas, donde oramos ante las tumbas de tantos Papas, pastores que han entregado su vida al servicio de la Iglesia. Allí se siente el peso y la continuidad de nuestra historia de fe: siglos de fidelidad, custodia y entrega que nos sostienen hoy.

NOCHE DE FE CON 1 MILLÓN DE JÓVENES

Salimos de Roma hacia la periferia de Tor Vergata en una caminata de más de dos horas entre cantos y rezos, rodeados de cientos de miles de jóvenes que, como nosotros, iban con el corazón encendido hacia el mismo destino. Y al llegar… la vista fue impresionante: ¡más de un millón de jóvenes reunidos por un mismo motivo, Cristo!
Somos un millón de jóvenes reunidos con el Papa en la esplanada de Tor Vergata. Ahí pasamos toda la noche, valientes y felices. No tenemos la señal de internet, pero tenemos alegría en nuestros corazones.

La llegada del Papa fue indescriptible, la multitud corría con alegría para verlo. Durante la adoración eucarística todo cambió: el bullicio dio paso a un silencio reverente. Jóvenes de rodillas, en adoración, atentos a las palabras del Santo Padre, alabando, cantando, rezando. Miraras donde miraras, encontrabas corazones entregados al Señor.
Esta peregrinación está siendo un regalo inmenso de Dios. Cruzar la Puerta Santa, rezar ante los restos de San Pedro, adorar juntos a Jesús Eucaristía y compartir la fe con más de un millón de jóvenes, ¡es una experiencia que marca el alma para siempre! Ahora descansamos en vigilia, preparándonos con gozo para la Santa Misa

LA MISA PAPAL, CENTRO DE LA JMJ DEL JUBILEO

Domingo 3 de agosto. La madrugada nos sorprendió con lluvia y frío a las 2 am., pero ni eso pudo apagar la alegría del corazón. Cuatro horas más tarde despertamos con cantos de alabanza que se elevaban como incienso al cielo. Poco después llegó el Santo Padre, recorriendo Tor Vergata para saludar a más de un millón de jóvenes reunidos con un mismo anhelo: encontrarse con Cristo.
La Santa Misa inició con un coro impresionante y un ambiente sobrecogedor. Esta vez vimos al Papa de lejos, pero su cercanía espiritual se sentía muy viva: eran tantos los jóvenes y también estaban presentes 7000 sacerdotes con las casullas color verde, listos para repartir la Comunión a todos. Una multitud inmensa, una fiesta de la fe.
El mensaje del Santo Padre, igual que en la noche de la vigilia, nos llenó de esperanza y alegría. Sus palabras y el anuncio de la próxima JMJ fueron un impulso de valentía y confianza en el Señor. Nos despedimos del Papa con el corazón entusiasmado, sabiendo que este encuentro ha marcado nuestras vidas.
Hoy culmina el Jubileo de los Jóvenes, pero comienza una misión nueva: interiorizar esta experiencia, guardar, como María, todo en el corazón, y volver a Huacho enviados a evangelizar, a dar testimonio de lo que hemos visto y oído, de la gracia sobreabundante que el Señor ha derramado sobre nosotros.
Gracias a quienes hicieron posible esta santa peregrinación: bienhechores, amigos y familiares, los hemos llevado en mente y corazón en cada paso.
Gracias, Señor, por este inmenso regalo que ha marcado nuestra vida. Concédenos la gracia de adorarte con fuerza y anhelo cada día. Esto nos queda grabado: “Tu sei la mia vita, Signore”, mi corazón está inquieto hasta que descanse en ti. Se hace tarde y anochece, quédate con nosotros Señor"

LA BASÍLICA DE SANTA MARÍA CON LA TUMBA DE PAPA FRANCISCO

Lunes 4 de agosto. Hoy nuestro peregrinar nos llevó hasta la Basílica de Santa María la Mayor, una de las cuatro basílicas papales de Roma y la primera dedicada a la Madre de Dios. Allí tuvimos la gracia inmensa de participar en la Santa Misa, en la que nuestro querido padre Soriano pudo concelebrar junto a otros sacerdotes, lo que nos llenó de alegría y gratitud.
Con gran emoción, cruzamos la Puerta Santa de esta basílica, signo de la misericordia de Dios que nos acoge y nos renueva en este Año Jubilar. También pudimos rezar ante la tumba del papa Francisco, poniendo en sus manos de pastor universal nuestras intenciones, nuestra patria y nuestra comunidad.
Además, tuvimos tiempo para conocer, en pequeños grupos, algunos de los lugares más icónicos de Roma: la Fontana di Trevi, el majestuoso Panteón, la elegante Piazza Navona y nuevamente el imponente Coliseo Romano, que nos sigue recordando con fuerza la sangre de los mártires que allí dieron su vida por Cristo. Cada rincón visitado nos hablaba de la belleza, la historia y la fe que se entrelazan en esta ciudad eterna.
Cada paso de esta peregrinación nos confirma que el Señor nos está regalando momentos de gracia que quedarán grabados en el corazón. Seguimos caminando con María, Madre de la Iglesia, que en esta basílica nos recuerda su ternura y cercanía de Madre o sia uno strumento della tua pace, dove c'è odio, fa ch’io porti l’amore". Cosí pregava San Francesco.

ASÍS, CIUDAD DE SANTIDAD Y PAZ

Martes 5 de agosto. Hoy emprendimos con gran emoción nuestro viaje a Asís, tierra impregnada de santidad y paz. Caminamos por sus calles empedradas y silenciosas que parecen guardar todavía la huella de los santos que allí vivieron y entregaron su vida al Señor.
Con inmensa gratitud pudimos rezar en la tumba de San Francisco de Asís, que con su vida sencilla y radical nos enseñó que sólo Dios es necesario, que la verdadera riqueza es el amor de Cristo. También nos acercamos a la tumba de Santa Clara, la fiel discípula que abrazó la pobreza y la oración, sosteniendo con su vida la obra que Francisco había iniciado.
Un momento particularmente emocionante fue la visita al lugar donde reposa el joven Beato Carlo Acutis, testimonio luminoso de santidad en el mundo de hoy. Ante su tumba presentamos las intenciones de los jóvenes, pidiéndole que interceda por la pastoral juvenil de nuestra comunidad parroquial y que nos enseñe a amar la Eucaristía como él lo hizo.
Todo en Asís respira oración, silencio y fraternidad. Es imposible caminar por sus templos y calles sin sentir que el corazón se ensancha, que la fe se aviva y que la santidad es una llamada posible para todos. Fue una jornada profundamente espiritual.
“Señor, que sea yo un instrumento de tu paz; donde haya odio ponga yo amor”.
Misa en las criptas del Vaticano
Miércoles 6 de agosto. En Roma, visitamos dos de las cuatro basílicas mayores: San Pablo Extramuros y San Juan de Letrán, donde tuvimos la bendición de atravesar las Puertas Santas y participar en la Santa Misa, rezando con fervor por nuestras familias, por nuestra comunidad de Huacho y por toda la diócesis.
Un momento especial fue participar de la Misa en las criptas del Vaticano, junto a las tumbas de los Papás y San Pedro, Aldo Vilchez de la Pastoral Juvenil nos dice: “Bueno, fue bastante bonito y significativo ya que fue la misa en la cripta del Vaticano, es algo que te reconforta el alma y te fortalece la fe”.
También hubo momentos para recorrer lugares emblemáticos como la Fontana di Trevi, donde elevamos nuestras intenciones al lanzar una moneda, confiando en la Providencia.
Mientras algunos peregrinos partieron rumbo a Milán y Parma, otro grupo emprendimos el viaje hacia Lourdes, haciendo una parada significativa en Turín. Allí pudimos orar ante la tumba del Beato Pier Giorgio Frassati, joven patrono de la juventud que será canonizado junto a Carlos Acutis en septiembre. Además, tuvimos la inmensa gracia de contemplar la Síndone, la Sábana Santa que envolvió el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo tras su pasión.
Día a día experimentamos cómo esta peregrinación se convierte en un verdadero regalo de Dios, en el que su presencia se hace cercana y viva. ¡Seguimos caminando con fe, alegría y gratitud!

LOURDES, LA TERNURA DE LA VIRGEN MARÍA

Jueves 7 de agosto. Hoy vivimos otro día especial. Somos el grupo que viajó a Lourdes. Fuimos envueltos por la ternura de la Virgen María. Participamos con alegría y devoción en la Santa Misa en la Basílica de Nuestra Señora de Lourdes, adoramos a Jesús en el Santísimo Sacramento, caminamos en la Procesión de las Velas, rezamos el Santo Rosario junto a la imagen de la Virgen y, en la paz de la noche, hicimos oración en la Gruta donde María se apareció a Santa Bernardita. Es difícil describir la paz que se siente en este santo lugar, el silencio es elocuente y el ambiente es sobre acogedor, nos hubiera encantado quedarnos, pero debimos continuar el camino.
Llevamos con nosotros agua de Lourdes como signo del amor maternal de María para nuestras familias y amigos. Qué regalo maravilloso nos ha dado el Señor, es un día que no olvidaremos nunca.
Hoy nuestros corazones regresan colmados de fe, agradecimiento y la certeza de que, en esta peregrinación, María nos ha tomado de la mano para llevarnos siempre a Jesús.

LA TORRE DE PISA Y LA CAPILLA SIXTINA

Viernes 8 de agosto. Otro grupo visitó la cárcel de San Pedro y San Pablo, un lugar que conserva la memoria viva de la fe inquebrantable de los apóstoles. Allí, entre muros fríos y piedras milenarias, se respiraba un profundo silencio que invitaba a la oración y al recogimiento, recordándonos que, incluso en la oscuridad y el sufrimiento, la luz de Cristo nunca se apaga. Fue un momento para pedir la gracia de mantenernos firmes en la fe, tal como lo hicieron Pedro y Pablo hasta el final.
También pudieron recorrer los Museos Vaticanos y contemplar la majestuosa Capilla Sixtina, verdadera obra de arte que, con sus frescos, eleva el corazón y la mirada hacia el cielo, invitando a reflexionar sobre la historia de la salvación plasmada en cada trazo.
Un tercer grupo viajó a Pisa, Florencia y Venecia donde contemplaron la icónica Torre Inclinada de Pisa y quedaron maravillados ante la riqueza histórica, cultural y espiritual de Florencia, ciudad que guarda tesoros artísticos que elevan el alma hacia Dios.
La peregrina Noelia comparte con todos nosotros las maravillas de arte y de historia encontradas en su visita a estos tesoros del Vaticano.

PARIS, LA CATEDRAL DE NOTRE DAME

Domingo 10 de agosto. Hoy el Señor nos regaló la gracia inmensa de conocer la emblemática Catedral de Notre Dame, joya imponente de la arquitectura gótica que, con sus torres majestuosas y vitrales luminosos, eleva el alma hacia Dios. La parte exterior aún se encuentra en reparaciones tras el incendio de 2019, pero el arte que rodea la Catedral sigue siendo deslumbrante.
Tuvimos la bendición de participar en la Santa Misa celebrada por el obispo de París. Fue una Misa Solemne que nos envolvió con su profunda reverencia y cuidado en cada detalle. Los cantos en latín, acompañados por el sonido grave y majestuoso del órgano, llenaban el espacio con una vibración sagrada que parecía descender directamente del cielo. Fue una experiencia nueva que nos sorprendió y nos tocó el corazón, invitándonos a orar en un silencio reverente.
Uno de los momentos más emocionantes fue el Credo cantado en latín a dos voces, como lo hacemos en nuestra querida Catedral de Huacho; instante que nos llenó de nostalgia y avivó en nosotros el anhelo de nuestro pronto regreso.
Antes de retirarnos, pudimos rezar ante la reliquia de la corona de espinas, custodiada con veneración en la catedral. Ante aquel testimonio silencioso del amor redentor de Cristo, nuestras oraciones se hicieron más profundas y nuestro corazón, más agradecido.

ARRIVEDERCI ROMA

Martes 12 de agosto. Ahora nos preparamos para emprender el camino de regreso a Roma y luego a Perú, con el corazón sobreabundante de gracia, llevando grabadas en el alma las pruebas superadas, los dones recibidos y los momentos que quedarán para siempre en lo más hondo de nuestro ser. Llenos de gratitud y humildad por el inmenso regalo que nos ha dado el Señor en este tiempo.
Todos los peregrinos están ahora en el avión, ruta Roma - Madrid – Lima
Felices de vuelta en casa

FELICES DE VUELTA EN CASA

Miércoles 13 de agosto. De vuelta a casa, después de haber vivido una peregrinación que solo podemos describir como un regalo del Señor.
Ha sido un verdadero regalo del cielo vivir esta experiencia de fe que nos ha marcado para siempre. Regresamos a casa con el corazón lleno de gracia, recuerdos y testimonios de santidad, que nos invitan a replantear nuestra vida a la luz del Evangelio.
En el camino, hemos contemplado huellas concretas de santidad que interpelan el alma: la sencillez de la casa de la Madre Teresa de Calcuta, donde la caridad se hizo concreta; la tumba de San Ignacio de Loyola, padre de la espiritualidad ignaciana; la vida entregada de San Luis Gonzaga; reliquias de San Francisco Javier, que bautizó a miles en tierras lejanas. También nos conmovió conocer la historia del sacerdote mártir en el confesionario, testimonio de amor hasta dar la vida por Cristo.
En Asís, ver la ropa de Santa Clara y el humilde lugar donde San Francisco dormía, nos abrió los ojos a la radicalidad de su entrega: pobreza, sencillez y amor al Evangelio sin condiciones. Ver a Carlo Acutis, el primer santo del milenio nos tocó el corazón de manera especial.
Roma nos regaló momentos únicos: cruzar la Puerta Santa, rezar de rodillas el Credo y profesar nuestra fe ante la tumba de San Pedro, en el corazón mismo de la Iglesia, fue una gracia inmensa. La belleza de esta ciudad eterna, llena de historia y fe, nos recordó que estamos llamados a ser piedras vivas en la construcción de la Iglesia hoy. Ver al Santo Padre de cerca, escuchar sus mensajes en la vigilia, en la Misa, en la audiencia; han renovado nuestra esperanza.
Y como coronación de este camino, Fátima y Lourdes tocaron nuestra alma con la delicadeza y dulzura de una Madre. Rezar de rodillas y participar en la Eucaristía en los mismos lugares donde nuestra Madre se apareció, nos llenó de su presencia y nos conmovió hasta las lágrimas.
Además, hemos vivido de cerca la providencia del Señor, que se hizo palpable a través de las hermanas de la Compañía del Corazón de Jesús. En cada dificultad, el Señor nos sostuvo y acompañó, cuidó de nosotros como verdaderos hijos con alimento y detalles llenos de amor, recordándonos que Dios nos ama, incluso, más que una madre.
Un inmenso gracias para:
Hermana Betty, hermana Laura y padre Soriano Linares.
UN GRAZIE GRANDE GRANDE alla Parrocchia San Filippo Neri in Eurosia, quartiere Garbatella di Roma, per la loro squisita gentilezza e generositá.

MELISSA CASTILLO
peregrina y periodista

Don Antonio Colombo

Huacho, 06 setiembre 2025