El 2024 despierta en mí los recuerdos del 1964, cuando mi vida tuvo un cambio de 360 grados, incluso en el nombre de ANTONIO a DON Antonio, FATHER Antonio, BAMBO Antonio y finalmente PADRE o PADRECITO Antonio.
También pasó con mi patria de ITALIA a Inglaterra, de Zambia en África hasta el Perú en América Latina.
¿Por qué todos estos cambios? Como dice la canción ‘Pescador de hombres’: “Jesús me ha mirado a los ojos, sonriendo ha dicho mi nombre… “ y me ha abierto los horizontes del mundo.
Me acompaña ya el arzobispo de Milán.
Queridísimo don Antonio te he sentido cerca y partícipe del asombro y de la gratitud por el regalo de ser sacerdote aún en pleno servicio.
En efecto le LUCI ’64 (las LUCES ’64 de tu promoción) han sido un honor por número y calidad de presencia y por glorias pasadas y por todo.
Un cariñoso saludo y todas las bendiciones.
¡Hasta julio, si Dios quiere!
+ Mario”
Pasada la Navidad mi paso se hizo lento, con dolores punzantes en la pierna derecha, luego ni siquiera 100 metros podía caminar. ¿Será el músculo de los gemelos, serán las varices que las tengo desde hace 50 años? Con tantos masajes y medicinas no se ven mejorías.
Un día viene un joven médico de Lima a confesarse. Al terminar le digo: “Ahora te toca a ti ‘confesarme’, aquí tengo un pecado, ¿lo puedes revisar?” Salimos de la iglesia y casi titubeante el médico me toca la pierna. “Padre al parecer es algo serio!”
Así empezó el Calvario con la primera búsqueda de un Doppler, ya que el hospital no tiene. Encuentro una clínica privada que detecta una trombosis en la arteria, pero en Huacho no existe ningún cirujano cardio vascular que pueda darme indicaciones. ¡Alguien de Lima menciona la necesidad de una operación o hasta la amputación de la pierna!
“Toma un vuelo, ve a Italia lo más pronto posible”.
La oficina misionera de Milán se pone en acción inmediatamente y después de solo 4 días llego al Hospital de Legnano donde me espera el jefe de área cardio vascular. “Sí, hay una trombosis en la arteria periférica, pero no es para operar, ya tienes tu edad, mantente tranquilo, descansa al menos dos meses y controla la fluidez de tu sangre. No dejes de caminar, camina un poco cada día, luego veremos”.
Que alivio, en ese momento he buscado la Capilla del hospital para ponerme bajo la protección del Crucifijo.
Así mismo lo hice, en la casa de mi hermana Ermanna, rodeado de la ternura de la familia y de los infaltables amigos de siempre: reposo, oraciones, un paseíto, dieta, la oración del Rosario en conexión con la gruta de Lourdes antes de disfrutar una buena película en TV 2000. La Misa la celebro en casa, espiritualmente unido con el mundo.
Para engañar al tiempo me he sumergido en la traducción en inglés de mi primer libro de experiencias africanas: Milán – Kafue, ida y vuelta. Estoy seguro de que estarán muy contentos mis amigos de Zambia.
Después de 50 días me sentí bien, supero el control e inmediatamente todos me preguntan: “¿Qué harás, te quedas aquí?”
En una serena entrevista, mi arzobispo Mons. Mario Delpini ve en mis ojos las ganas de regresar a Perú.
Acompañado por la doctora Rosita, consigo subir gradita tras gradita hasta la terraza de la estupenda Catedral de Milán, para encomendarme a la Virgencita que brilla a 108 metros de altura.
Quedan pocos días para celebrar con anticipación mis 60º de sacerdocio en Milán Greco, Cologno Monzese y Cerro Maggiore. Una visita a los cementerios de mis padres y hermanos y después el vuelo de retorno el 20 marzo, justo para iniciar la Semana Santa, para la primera procesión de la Virgen Dolorosa con sus 7 espadas en el corazón.
¡Cuanto quisiera que todos los peruanos puedan tener las mismas atenciones médicas que yo recibí en Italia, con modernidad y de manera gratuita!
Cierro entre paréntesis la TROMBOSIS con lo que ha escrito el periodista Alessandro Lué en “Settegiorni” (Siete días).
CERRO MAGGIORE de fiesta por los 60 años de sacerdocio del padre Antonio Colombo, sacerdote de años misionero en Perú, pero siempre en el corazón de muchos, más bien muchísimos. En estos días de hecho el padre, 83 años, está en el pueblo y el domingo 10 de marzo celebró la Misa en la Iglesia parroquial en ocasión de sus 60 años como sacerdote.
Una ceremonia que el mismo sacerdote lo ha definido “como una de las más grandes emociones”.
Ser misionero está en el corazón: a mis 67 años se abrió un nuevo horizonte al otro lado del océano, el Perú. Es allí donde vivo desde hace 16 años”.
El padre Antonio es activo en Huacho. Durante la emergencia sanitaria del Covid, que ha cobrado tantísimas victimas también en aquel país del Perú, pudo contar con el afecto y el apoyo de sus amigos, que dieron una contribución importante para dotar al hospital de oxígeno.
¿ Y ahora? “Continuaré a hacerlo – esta vez a paso lento – lo que siempre hice en la iglesia y fuera de ella, con simplicidad y recordando las palabras de deseo y agradecimiento que me hicieron cuando cumplí 83 años: “Padrecito, aquella sonrisa nunca la pierda” es decir: “Nunca pierda su sonrisa”.
Como esta vez nunca vi el calor de la acogida en Huacho, que me ha provocado tantas emociones, de chicos, grandes y ancianos. Muchos no esperaban volver a verme más.
“¡El Padre Antonio ha vuelto, Huacho está de fiesta!”
Impresionante el número de personas en la mañana de Pascua en la Plaza de Armas, esperando el encuentro de 4 procesiones: Cristo Resucitado, la Dolorosa, San Pedro y San Juan. Qué alegría fue para todos verme entre ellos. Ha sido como un asalto para poder recibir mi bendición con una crucecita en la frente, mientras mis ojos brillaban de alegría. Un fotógrafo ha querido inmortalizar esos precisos momentos.
El canal 36 TV Huacho de este modo ha presentado la noticia con la voz de Óscar Nazario, un gran amigo desde la Campaña para el Oxígeno en tiempos de Covid.
“Las lágrimas de la directora y la trombosis del padre Antonio han hecho un pequeño milagro”.
Una causa noble: Padre Antonio Colombo gestionó la construcción de cerco perimétrico para la Institución Educativa Inicial Niño Divino en la zona periférica de Huacho, llamada ex Fujimori o Los Pinos.
El trabajo en equipo logra cumplir un sueño en el colegio Niño Divino de los Pinos, ubicado en el distrito de Santa María en Huacho. Gracias a la labor del Padre Antonio Colombo, quien ha gestionado apoyo internacional, se ha logrado construir un cerco perimetral que brinda seguridad y protección a 90 niños que asisten a la institución, que solo antes estaba protegido por un cerco muy precario, con riesgo de incendios a todo momento.
El camino no ha sido fácil. Durante el proceso el Padre Colombo sufrió una trombosis. Sin embargo, su espíritu incansable lo han impulsado a seguir su sueño. Su ejemplo de entrega y sacrificio es una inspiración para todos aquellos que buscan hacer del mundo un lugar mejor para vivir.
Los fondos para la construcción del cerco provienen de las parroquias de Milano Greco, Cologno Monzese y Cerro Maggiore en Italia, así como de familiares y amigos del Padre Colombo. Sin olvidar la colaboraciòn de los amigos de Markus Veith de Alemania. Todos ellos han contribuido con su generosidad a hacer realidad este sueño.
"Che crescano felici!", escribió en sus redes sociales el Padre Colombo. ¡Que crezcan felices!
Sin duda, el Padre Colombo se ha convertido en una figura muy querida por la comunidad de Huacho. Es un gran emprendedor y constructor, no solo de infraestructuras, sino también de sueños y esperanzas.
“Un gran hombre con una sonrisa sincera”
Hace doce años había bendecido la nueva imagen de la Virgen que el alcalde Santiago Cano La Rosa quiso colocar justo en la playa del océano Pacífico, como patrona de los navegantes, de los bañistas y de los apasionados del fulbito del nuevo complejo deportivo.
Allí había quedado, contentándose ante algunas miradas y de algunas Ave Marías por los devotos que pasaban por esa zona.
Llega el mes de mayo del 2024, paseo por la playa, miro a los pescadores, tomo unas fotos y me quedo como flechado al ver la escultura de la Virgen. Inmediatamente pienso: “¿Por qué no rezar un lindo Rosario aquí, a la puesta del sol?”
Un joven pintor venezolano retoca el manto consumido por la arena y todo brilla de nuevo, sobre todo los ojos de la Virgen.
Naturalmente se necesita un poco de propaganda, utilizando los canales modernos de las redes sociales. Reaccionan con los LIKE o ME GUSTA.
Viernes 17 de mayo, cerca al atardecer, llegan los primeros fieles en mototaxi, auto y a pie, quieren rezar a la Virgen con una vela en la mano. Las olas del mar se han moderado y dejan ver las luces de las embarcaciones del puerto.
Ruth Robles, periodista atenta, publica un video de solo un minuto con este comentario: “Esta noche la imagen de la Virgen brilla en la playa Chorrillos de Huacho. Su nombre es: “Virgen, estrella del mar”. La inspiración para el rezo del Rosario, luego de la convocatoria, es obra del padre Antonio Colombo, párroco de la catedral San Bartolomé. La Virgen, estrella del mar, tiene un nombre en latín. VIRGEN STELLA MARIS cuyo significado es ‘gota de aliento’, es un antiguo título en honor a la Virgen en el siglo IX. María intercede como guía y protectora de quienes viajan y buscan su sustento en el mar. “Si te golpean las olas del orgullo, de la ambición, de la envidia, de la rivalidad, mira la estrella, invoca por la ayuda de María” así escribió San Bernardo de Chiaravalle en el siglo XII. Miles de personas compartieron el video.
Con este espíritu de serenidad y plegarias, el rezo del Santo Rosario con los misterios dolorosos ha endulzado el corazón de los centenares de personas presentes. Ni siquiera el frío de la noche y la brisa del mar han impedido de sentir en el corazón la caricia de la Virgen del mar.
CITA que no te puedes perder
Sábado 29 de junio, fiesta de San Pedro y San Pablo,
Misa solemne del 60º de sacerdocio del
Padre ANTONIO COLOMBO
Perú, Catedral de Huacho – a las 18 horas
Está prevista la transmisión televisiva abierta al mundo
Contento de ser sacerdote y misionero.
Don Antonio Colombo
Huacho 29 de mayo del 2024
Traducido por: Damiana Pozo