Casi me olvido de lo que viví hace 50 años.
Hago participe de mi aventura al arzobispo de Milán Mons. Delpini.
“fui a Kafue
Excelencia, he recibido la invitación para el Jubileo de los 50 años de la parroquia, HOLY SAVIOUR, soy cofundador con padre Giuseppe Parolo. ¡Que ganas de ir de verdad! Lo viví con ellos. Primera fase: a pedido he mandado en Facebook 150 fotos de aquellos tiempos. No digo los comentarios y los likes. Segunda fase: he mandado algunos euros al párroco Francis Chenga. Tercera fase: he visto en vivo en Internet la Misa del JUBILEO, haciendo algunos comentarios en inglés y en chiniangia, como una CONCELEBRACIÓN online. Cuarta fase: me llegan una tras otras estupendas fotos de aquel día, enriquecidas por comentarios, saludos y nostalgias. He visto al padre Camillo y a la hermana Caterina de Maria Bambina, testigos a nombre de todos los misioneros/as milaneses.
Estoy contento, el árbol ha crecido y yo también he recibido tanto de ellos.
Puede ver algunas fotos entre las antiguas y las nuevas, con la Misa de tres horas.
Estoy bien, pido una bendición tuya”
Respuesta del arzobispo
Querido padre Antonio,
felicitaciones por la participación online. Leyendo el título he comenzado a “temer” que hayas ido físicamente. Te felicito por la obra cumplida por ustedes y por los sacerdotes de Milán.
El Señor ha hecho crecer, sea bendito el nombre del Señor. Gracias por la documentación y sobre todo por el testimonio
Que Dios te bendiga
+ Mario
“No hay primera sin segunda” dice un proverbio. ¡En África había ya dos hermanas, era necesario el tercero de la familia! en junio de 1974 el Cardinal Giovanni Colombo me dio el Crucifijo en la iglesia llenísima de Cerro Maggiore. “Ve, semina, el Señor te acompañará”. Meses y meses para estudiar dos idiomas, inglés y ciniangia para poder celebrar “En el nombre del Padre” (“In the name of the Father – Mu dzina la Atate”). Fuerte por el consejo: “se necesita salud y buen sentido” he pasado 12 años enriqueciéndome espiritual y humanamente. Mi hermana misionera Dalmazia, después de 50 años, dice: “Sí he dado, pero sobre todo he recibido tanto de África”. Incluso salió un libro, mi primer libro, sobre esta experiencia: MILANO - KAFUE, ida y vuelta.
Entre las 150 fotos enviadas de mi archivo histórico, destacaba la de una niña tiernamente en los brazos de su mamá Cecilia. En Messenger llega la sorpresa: “Padre Antonio, soy yo, Francesca, la niña, soy hija de Francis y Cecilia Phiri. Mis padres me han dicho que tú me has dado el nombre de bautismo: Francesca. Ven, ven a la fiesta, me podrás ver, ahora he crecido, soy mujer y madre”. Respondí en idioma ciniangia, haciéndola doblemente contenta por el recuerdo de sus padres. El diálogo continúa.
Se rompió el hielo, la puerta de facebook está abierta, paso 15 días - antes y después de la fiesta – como en trance, inmerso de nuevo en el misterioso y fascinante clima africano.
Reaparecen los ex niños y niñas como Thomas y Paul ahora sacerdotes, Mulenga y Chanda que continúan a tener vivo mi grupo futbolístico Aroma Stars. El pequeño danzador Alex Tembo ahora es un hombre hecho y dice que lo que es hoy nace de la buena semilla que yo he dejado en su vida. En su memoria queda vivo el día en la cual los River Boys danzaron a Lusaka delante del Presidente Kenneth Kaunda, gentilísimo con cada uno de ellos. Tiene razón, yo también recuerdo aquel día.
Otros tienen el corazón herido como Colette Mukunda que ha perdido dos hermanas y tres hermanos, amigos míos desde el primer día del 1974, incluido Oliver quien se convirtió en sacerdote, estudiante en Roma y monseñor.
Destaca la frase: Wow -Uau. Venga de nuevo entre nosotros, nos hace tanta, tanta falta.
Una foto en blanco y negro en formato carnet del 1978 me ha vuelto a poner en contacto con Naosa Jack Chanda en un interesante diálogo en Messenger. “Padre, ¿conserva aún mi foto? hmmm, jajaja!!! Si soy yo ese jugador que todavía continúa lo que usted me ha enseñado cuando era joven. Le agradezco de corazón. Soy ahora un hombre de la Acción Católica, voy a Misa, estoy casado desde el 1988, tengo tres hijos. Lo que usted me ha enseñado en el deporte continúo a transmitirlo ayudando a los jóvenes a crecer. Todavía está su club AROMA STARS, con equipos de chicos de 12 años. Tenemos incluso chicas, se nos hace difícil encontrar las zapatillas de futbol, juegan a pies descalzos, de todos modos, se divierten. Tenemos también un entrenador, lo llamamos “Mister Colombo” como usted. De verdad lo que usted ha plantado en nosotros continúa a crecer social y espiritualmente. Ha sido usted el agricultor que ha dado optimas enseñanzas así que el árbol continúa a dar frutos. Si nos puede ayudar a encontrar las zapatillas de futbol, le estaremos agradecidos. De todos modos, continuaremos a luchar y a buscar ayudas, como siempre. Esté tranquilo, continuaré este compromiso de atraer los jóvenes a Jesucristo, usando un balón. Gracias, padre Antonio
La Misa solemne del Jubileo del 23 de julio me ha tenido despierto toda la noche, pegado a la pantalla del computador por más de tres horas. Me conmovió sobre todo por el silencio sagrado a la consagración y luego la alegría desbordante después de la Comunión cuando todos los miles de presentes se pusieron a cantar y danzar, muy felices de tener siempre a Jesús vivo entre ellos, como y más de 50 años antes.
¡Gracias ONLINE!
El covid ha dejado tantos vacíos en las familias y también tantos vacíos en el campo de la fe. Propiamente parecía que los fieles hubiesen desaparecido, y que los jóvenes hubiesen preferido otros caminos. El mundo del web les fascina y absorbe, día y noche.
A nombre del Papa arribó a Huacho su embajador: Monseñor Paolo Rocco Gualtieri. Un programa esencial realizado en dos días: La Misa de la fiesta de la Virgen del Carmen a su Santuario de Huaura, un encuentro con los seminaristas, uno con los sacerdotes y, como cereza de la torta, aquel vivaz y alegre con más de mil jóvenes.
Simpático, cercano, inspiró de inmediato una confianza con su hablar calmado, nítido, profundo que llegaba al corazón. Pienso que fueron alrededor de 4.000 fieles para la misa y la coronación de la Virgen. Al aire libre entre sol y viento, ni siquiera distraídos por el rodaballo de los camiones que estaban corriendo por la carretera. La Virgen nos ha dado una mano, como siempre.
Profundo, claro su mensaje con los sacerdotes y las hermanas, capaz de responder serenamente a las preguntas incluso insidiosas en el momento nada fácil de la Iglesia actual. A todos les dio la mano al momento del almuerzo en el Seminario.
Ha brillado también con frases humorísticas en contacto con los jóvenes, se veía cómodo, sin apuro, con tanta amabilidad. Yo he logrado hablar con él no más de tres minutos, pero me he sentido en sintonía.
Encontré este comentario: “que personaje que puede irradiar tanta cercanía y humanidad”. Hay una foto en la cual se ve al Nuncio rodeado por al menos 70 jóvenes en poquísimo espacio. Y sus ojos hablan, brillan.
De verdad, como quiere Papa Francesco, nos ha traído la alegría del Evangelio.
Después del susto de las plaquetas bajas, aquí está la alegría de tenerlos ahora con 60 puntos más, es decir 145. Lo que me ha permitido retomar el ritmo normal que cada mañana me ve a las 7:30 celebrar la Santa Misa en la Catedral, con un grupo de fieles que participan con gusto, cantando, rezando y recibiendo la comunión. Son la roca dura que alegremente he encontrado en todas mis parroquias en los 59 años de sacerdocio.
Había soñado tanto el poder regresar también a los hospitales como sacerdote, no como enfermo. Cada miércoles visito, por más de dos horas, todos, justamente todos los enfermos, de bebés que se encuentran aún en la incubadora a ancianos agobiados por los años y por las enfermedades. Una fiesta con tantos doctores, enfermeros y pacientes que expresan una alegría en volverme a ver: “No teníamos más esperanzas, nos habían dicho que ya no regresarías, te vemos bien, incluso elegante con tu saco negro que combina perfectamente con la estola roja”. ¡Pero cuanto desearía poder tener la barita mágica para mejorar estos hospitales a la altura de los italianos que me han rejuvenecido! ¡Cuántas cosas faltan, y además cada medicina o intervención son proporcionadas al dinero que la familia puede dar! Y si no puede…
Siempre es un misterio el encuentro con el penitente en el confesionario, la belleza de poder predicar el evangelio en cada misa, escuchar y compartir las alegrías y dificultades de la gente incluso cuando se camina por las calles de Huacho. “¿Padre, puedo hacerle una pregunta? ¿cuánto cuesta un bautismo? ¿y para casarse? ¿Puede dar una bendición a mi niño? ¿Pero usted cuántos años tiene?” No creen que tenga más de 80.
Los matrimonios también están en caída, sin embargo, siempre es una alegría celebrar casi cada semana al menos dos. La frescura de sus rostros, la luz de los ojos y la moda de sus esplendidos vestidos, los aplausos y el momento siempre emocionante cuando dicen: “Yo te amo, te respeto, te quiero”. Jesús está contento. El 15 de agosto se casó aquí una pareja que vive en Italia, aprovechando las vacaciones de agosto, vinieron aquí al lugar que los vio nacer. Una fiesta para sus padres también verlos volver partir con la riqueza del sacramento que los ha unido.
Otra vez puedo desempeñar mi función de director del instituto de italiano, sea enseñando la cultura y las bellezas del “Bel Paese” (bello país) sea alentando a las tres profesoras, siempre más expertas en la enseñanza online con la técnica Zoom.
Me esperaban con ansias también los internos de la cárcel por el décimo campeonato de futbol tan soñado después de casi tres años por el obligado alto que tuvimos por el covid. Mis dos equipos cayeron bajo el vigor futbolístico del quinto pabellón que ganó la Copa Colombo. Me suplicaron: “y cuando habrá una Misa? Nos sentimos abandonados”. Será esta mi nueva aventura: coordinar la pastoral carcelaria: abrir las puertas, transmitir esperanza más allá de las rejas. Lo voy a intentar.
Una sorpresa agradable para mí fue la invitación al Club Tennis campestre para la fiesta del Bingo en los días del 202° aniversario de la liberación. Me encontré delante de miles y miles de personas esparcidas en los grandes espacios herbosos, reunidas en familia o grupos de amigos. Saludos aquí, saludos allá, llegué cerca al escenario central donde estaban los payasos animando a los eufóricos niños. Siento una voz a mis espaldas: “Padre Antonio, que bello verlo aquí”. Es Nancy, la animadora, amiga de años, que de inmediato me dice: “Padre, venga conmigo, vamos al escenario, ¡yo le presento y usted da una linda bendición a todos!” y así fue entre aplausos y sonrisas.
Los pequeños y grandes atletas de mi “Grupo deportivo Antonio Colombo” están esperando con unas ansias de volver a entrenar en el campo renovado del Estadio 70, con hierba natural, verdadera, verde, fresca.
Algunos de ellos ya vuelan alto, supera las fronteras hasta Argentina y hasta los Estados Unidos, en Miami en el mismo club de Leo Messi. Tres chicos de 17 años tienen la alegría de poder jugar en las juveniles del Racing de Argentina. De este modo me escribe uno de ellos: “Padre, ha llegado el momento de ir a Argentina, era hora, estoy muy feliz. Gracias por todo lo que hace por nosotros. Aunque no está siempre presente, sé que desde lejos me está ayudando y mucho. Usted me ha conocido desde pequeño, soy consciente por todo el apoyo que me ha dado hasta hora. Mil gracias por todo; que Dios le conceda más años de vida y gloria”. Greco Tita
Alessandro Farro ha superado cuatro selecciones para ser ya punto fijo de la reserva del Miami Soccer Milán Player, sub-20. “Un excepcional jugador”. En reconocimiento al club Colombo donde ha crecido, ha obtenido de Leo Messi una camiseta para padre Antonio y una para el entrenador Moisés. El balón también lleva la firma de Piqué. Fue un momento de alegría y de amistad recibir la camiseta color rosa tenue, ponérsela para luego dejar espacio a las fotos con el fondo de la Catedral. Ahora el joven está de vacaciones, sueña con la firma del contrato para el 2024/2025. Lo logrará, es inteligente, gentil y un gran trabajador con el balón pegado al pie, como Messi.
El tiempo vuela, aquí es primavera, el mes de octubre está bajo la mirada del Señor de los Milagros, orgullosa y devotamente cargado en hombros por las calles de la ciudad. No una sola sino cinco veces, desde la mañana hasta la noche.
Fe y tradición se funden armoniosamente.
Don Antonio Colombo
Huacho, 12 de octubre del 2023
Commento extra, firmato Anna Carla Galante Mulot
“Antonio, tu vida es estupenda y aún no ha terminado”.