Las frases “todos somos Papa” y “todos somos Francisco” se han dicho y cantado de mil maneras. Por esto, me permito inventar una nueva: “Mi papa Francisco” para indicar cómo yo he vivido la semana que trascurrió el Papa entre Chile y Perú, desde el 15 a 21 de enero.
Tengo fotos muy originales y casi únicas de los últimos minutos del Papa en el Perú, domingo 21 de enero en la base aérea de las Palmas en Lima.
Contento y lleno de fe había celebrado la Misa con él y casi dos millones de fieles, pero aún tenía un deseo pendiente: ver y saludar a un obispo, precisamente al Monseñor Gaetano Galbusera de Pucallpa, mi compatriota y compañero en el seminario menor de Seveso. Voy de sacristía en sacristía, pregunto a un obispo y a otro hasta que termino frente a una tienda blanca, ¡la sacristía del Papa Francisco! Me encuentro con el Presidente Pedro Pablo Kuczynski, saludo a su esposa y procedo a fotografiar el pequeño coche negro del Papa –un Fiat 500 L- estacionado en una pequeña plaza serrada por telones blancos. Como máximo 30 personas compartieron estos momentos únicos, todos con el deseo de poder estrechar la mano al Papa Francisco. Luego de pocos minutos sale de la mini sacristía el Cardenal Cipriani que conversa con un miembro de la escolta papal. Espero que mi cámara fotográfica no me defraude con la batería descargada, además que ya es un poco antigua y tienes sus fallas. Logro atesorar solamente 12 preciosísimas fotos.
Sale el Papa y alza la mano para dirigir la bendición hacia nosotros, su pequeño rebaño, mientras está rodeado por los guardias del Vaticano y el infaltable documentarista. Camina unos pocos pasos e inmediatamente entra al coche mientras mi cámara logra capturar sus famosos zapatos y pantalones negros, así como la túnica blanca. Comienza a hablar con su conductor de una forma aparentemente seria, cuando de improviso ambos rostros se les iluminaron, observaron al frente y se echaron a reír ¿Qué cosa pueden haber visto que resulte tan interesante, si delante del coche no hay ninguna persona, solamente el telón blanco de este recinto temporal? Muevo mi cámara fotográfica en dirección a la parte inferior del telón y descubro el porqué de la carcajada. Dos manos, pasando bajo el tubo de fierro del telón, despliegan un cartel amarillo escrito a mano: “Papa Francisco, bendiga a nuestra familia Bazalar Veliz”. Fe y fantasía peruana se manifiestan en este cartel que parece salido de la tierra para atraer la atención del Papa. He aquí la razón por la cual los dos reían y el Papa bendice aquel cartel amarillo de la familia Bazalar Veliz. Después el coche Fiat 500 L desaparece velozmente porque el avión le espera, Roma y el mundo lo esperan: “Misión cumplida, el Perú deja una huella en mi corazón”.
También con este pequeño episodio se confirma su unión entre palabras y hechos. A los sacerdotes reunidos en Trujillo les había dicho: “Sepan reír, ríanse de ustedes mismos, rían con la gente, no rían de los otros”.
Escribo tan rápido como el Papa que en unos pocos días va de aquí y allá. Tres días intensos, bellos y dramáticos en Chile.
Recuerdo la recomendación a los jóvenes de no dejar que se agote la batería del teléfono celular. La clave secreta debe ser esta: "¿Qué haría Jesús en mi lugar?"
Once iglesias han sido dañadas, pancartas ofensivas y enfrentamientos con la policía, las personas temen participar a las Misas papales. El Papa está triste. Pide perdón por los abusos, invoca la atención del sur con el pueblo Mapuche, recibe una atención particular de la presidenta Bachelet y su sucesor Piñeda. Dicen que fue el más difícil de sus 22 viajes apostólicos.
Pero en Perú es genial.
El lema es: "¡Yo sí te espero!"
Durante meses, la Iglesia Católica Peruana comenzó a moverse, incluso viendo nubes amenazadoras que luego fueron arrastradas por la calidez humana y cristiana del pueblo. El Papa Francisco redescubrió la sonrisa y el deseo de romper el protocolo para permanecer cerca de las personas que esperaron horas y horas repitiendo la frase: "Sí, vale la pena".
¡Todo esto se nota desde el momento en que toca el suelo, recibido por el presidente Kuczynski, que nunca lo abandonará! Las calles se llenan y la casa de la Nunciatura Apostólica será asediada día y noche hasta el domingo 21 de enero.
La diócesis de Huacho se prepara al encuentro con el Papa programada para el sábado 20 en la ciudad de Trujillo, la zona afectada por el huayco del año pasado. Mil iniciativas, inscripciones, estampitas, ensayos de canto y casi 50 autobuses emprenden el largo viaje, mejor dicho, la peregrinación. Yo me reservo para el domingo 21 en Lima.
Todas las estaciones de radio y televisión tanto nacionales como locales han estado dando cobertura al viaje del Papa, sin contar los periódicos que tienen ediciones especiales y editan números únicos que estimulan buenos negocios para todos, incluidos los ambulantes.
Las horas pegado a la pantalla del televisor se hacen cortas, pasando de un canal a otro buscando el más animado e interesante.
"Aquí con ustedes he querido comenzar mi viaje, que el Señor sea alabado, como dice San Francisco, por el sol y la luna".
Me limito a transcribir títulos de periódicos del Perú. Defensa de la Amazonía. Frenar las amenazas al medio ambiente. No a la violencia contra las adolescentes y mujeres, es un grito que llega al cielo. Un himno a la selva y a la vida. Superada las expectativas, llegaron 3.500 indígenas. La minería ilegal de buscadores de oro, el tráfico de mujeres y niños, la tala indiscriminada de árboles, el no respeto de la cultura indígena. Escuchen a sus abuelos, valoricen las tradiciones, sean curiosos por conocerlos, busquen sus raíces y no cierren los ojos a las noticias.
Los colores, las danzas, las flores, los niños, el sol, el cielo súper azul, todo se suma al momento de la proclamación del Papa como un líder tribal con todas las insignias tradicionales.
Todo en unas pocas horas, pero sin prisa antes de reanudar la subida y la bajada del avión con sus pasos enfrentados con la energía de sus piernas afectadas por el nervio ciático.
En la reunión con las más altas autoridades del gobierno el Papa Francisco, sin medias tintas, pero también sin ofender, subrayó la importancia de luchar decididamente contra la plaga de la corrupción, un virus social. El lema del viaje apostólico es claro: "Unidos por la esperanza", dando espacio a todos, no solo a un pequeño grupo. Esta lucha es un deber de todos, la iglesia católica no retrocede”
¿Tendremos éxito?
El presidente invitó al Papa a impulsar la paz y el diálogo, sin esperar otros 30 años para la visita de un Papa.
Ambiente muy sereno, con personas afuera del Palacio del Gobierno esperando ver y tocar al Papa.
Impresionante, un mar humano recibe al Pontífice. Setenta parejas vestidas de blanco de todas las edades bailaron la marinera, baile local, con el Papa colocado en el centro del círculo, feliz al ritmo de la música. La lluvia en la noche de la vigilia, superada por la avalancha de fe, pone a 500,000 fieles en la playa de Huanchaco con las olas que acompañan las oraciones. Allí estaba Huacho, al máximo con el obispo Santarsiero a la cabeza y 60 sacerdotes. No me he perdido a través de la televisión ni un momento de la fiesta, especialmente admirando la presencia de 40 imágenes que expresan el espíritu tradicional de la zona. Naturalmente, el Papa ha coronado a la más famosa llamada, la Virgen de la Puerta.
Aquí el tema social es dramático con la clara condena de todas las formas de sicariato y feminicidio, estas son las verdaderas tormentas más destructivas que las del océano, donde pescan con barcos hechos de juncos tejidos, los famosos caballitos de totora.
La razón de la elección de esta ciudad radica en el daño causado por el huayco del 2017 con 166 muertos y daños incalculables. El Papa ha visitado la zona más afectada, aparentemente ya reconstruida, aunque en realidad hayan pavimentado un solo camino de los siete destruidos, el del paso del Papa. El mundo entero es un país, se dice.
Fuera del protocolo, el Papa bajó del papamóvil para bendecir y tocar a una dama de 99 años después que le habían informado sobre la existencia de un cartel que decía: "Mi nombre es Trinidad, tengo 99 años, no veo. Quiero tocar tu mano, Papa". Satisfecha al 100%.
A los sacerdotes les recordó un proverbio africano de Zambia, la patria de mi juventud misionera, que dice: "Los jóvenes corren rápido, pero son los ancianos que conocen el camino".
Todos los feligreses están de vuelta súper cansados y súper felices, después de casi dos días sin dormir. Para el Papa y para la fe esto y más. Dicen que incluso el Papa ha tenido un momento de sueño durante la misa, ¿será cierto?
Han tenido que cerrar las diecisiete puertas, no se daban más abasto. Sin embargo, no han regresado a sus casas, todos han permanecido fuera de la base aérea de Lima contentándose de escuchar cantos, oraciones y sobre todo la voz del Papa a través de potentes parlantes. Millones de historias personales bajo la luz de la fe. Estuve yo también. He llegado a la primera puerta siguiendo el ritmo lento y ordenado de los peregrinos. He tenido tiempo de comprar tres camisetas del Papa, de hacerme fotografiar mientras coloco una mano sobre la espalda del Papa, gracias a la imaginación de una pareja de jóvenes novios, que se ganaba un sol por cada toma, truco incluido. Para mí fue gratis, con una sonrisa. He esperado hora tras hora bajo el sol, inmerso en la alegrísima atmósfera multicolor en todos los sentidos de la palabra. Tuve tiempo de escuchar algunas confesiones, un tiempo para degustar algo en compañía de 800 y hasta más sacerdotes que han recibido una elegante casulla blanca dorada para la concelebración. La fiebre de la espera crece minuto a minuto hasta llegar el momento de tan grande regalo, sentarse en el mismo altar papal. Encontrándome arriba viene el vértigo al observar la inmensa multitud de gente, puntos de colores distantes incluso a dos kilómetros, todo es Iglesia, todo es familia que explota de felicidad cuando entra el papa Francisco quien corre acá y allá en el intento de ver y ser visto y acariciado por todos los presentes. Naturalmente los celulares enloquecen y las baterías se acaban, pero más de uno había comprado cargador a los vendedores ambulantes.
Todos callan, una paz y un silencio de fe, es la Misa, la misa cotidiana, la misa que es la primera, la única y la última de tu vida. De esta manera todos vivimos casi dos horas de paraíso. Yo me encuentro a diez metros del Papa. La pésima calidad del audio en la zona del altar me impide escuchar la voz débil y serena del Papa durante la prédica (interesantísima, como la encuentro en el periódico del día lunes). Pero hay un momento central en el que todos repetimos las mismas palabras eternas de Jesús en la última cena, con el Papa que eleva la Hostia blanca y seguidamente el cáliz con una lentitud religiosa (no sé encontrar otra palabra) mientras la campanita del monaguillo suelta tres toques nítidos en el silencio de millones de corazones llenos de fe.
Me basta este momento, naturalmente unido a la Comunión con Jesús que entra en mí y en cada hermano o hermana presente.
La ciruela en el pastel es la risa del Papa. Puedes ir a releerla.
Extraigo del periódico EL COMERCIO, la frase final.
“Muchas gracias, papa Francisco, por su incansable apostolado, enorme carisma, santidad y humanidad. Esta visita histórica al Perú nos ayuda a unirnos más en la fe y en los valores cristianos. Ha sido un tsunami de fe”.
El periódico LA REPÚBLICA tiene una foto enorme en su portada con la frase: “Que no les roben la esperanza”.
Martes 19 de diciembre fue, para mí, una verdadera Navidad, con 1999 internos del establecimiento penitenciario de Carquín. Una Navidad cada año más compartida por todos, cada año llena de sorpresas. Se trata del concurso de nacimientos entre los seis pabellones, con un momento bíblico, un canto navideño, un baile y, por supuesto, un nacimiento grande o pequeño. Estamos en la octava edición. Ahora tengo amigos con los que me reúno todos los años, mientras que otros han vuelto a la libertad o han volado al cielo. Con la delegación de la parroquia he pasado 5 horas con ellos.
La obra teatral presenta todas las escenas del nacimiento de Jesús desde la aparición del ángel al sacerdote incrédulo Zacarías hasta la fuga a Egipto.
Un interno se me acercó diciendo: "Padre, he preparado una canción para el Papa, ¿quiere escucharlo?" Estaba sosteniendo un pedazo de papel, las palabras escritas con un lapicero, todo era harina de su costal, de su corazón No tenía guitarra, no estaba en el programa pero le han pasado un micrófono y con una voz segura comienza: "Ven mensajero de paz, blanca paloma de amor, ven aquí a mi nido, ven a mi cruz del dolor ... ven Francisco de paz". Sus 400 compañeros de dolor se unieron al estribillo: "Danos tu rosario de paz para que nazca frutos de amor".
Encontré a mi amigo de origen africano, alto, esbelto, sonriente y arrastrando la danza al ritmo de un villancico original, Rodolfo el reno. “Allí estaba Rodolfo, un reno de nariz roja. Todos se burlaban de él que se puso triste hasta que Santa Claus lo eligió por su nariz. Qué alegría para Rodolfo arrastrar el trineo, todos los chistes desaparecieron".
Los ganadores de la competencia son los del primer pabellón especialmente para el nacimiento pintado en la pared, cubiertos por un techo de madera y los animales de contrachapado en el camino hacia la cueva de Belén. A primera vista, pensé que era una gigantografía copiada de algunos libros. No, es una obra de arte de Emerson, un joven estudiante de la escuela de pintura de la misma prisión. "Increíble, es una obra maestra, te felicito, volveré con un fotógrafo profesional, te lo mereces".
La flor con la que había bendecido a cientos de personas lo ha querido el niño de dos años que estaba con su madre en el pabellón de mujeres. Sonrió, como el niño Jesús.
En el día de Navidad la sonrisa de esperanza se transmitió a los 23 niños y niñas de la Beneficencia que se habían quedados solos. Llegaron a la Catedral, hemos rezado y cantado juntos y luego pasamos en un restaurante de la Plaza de Armas para compartir con alegría un rico Desayuno Huachano, más abundante que el menú tradicional de Navidad.
En los días de los Santos Inocentes, las lágrimas de las madres de Belén han sido renovadas: “Sus hijos ya no están”.
No puedo escribir, demasiado es el dolor.
Copio un artículo de la agencia italiana ANSA del miércoles 3 de enero del 2018.
El autobús se precipita en un barranco en la "curva del diablo" en Perú, 48 muertos. Después de la colisión con un camión, cae desde más de 100 metros de altura.
El Ministerio de Salud pública una declaración.
Ha subido al menos a 48 muertos el balance del accidente de tránsito que ayer 2 de enero vio un autobús que se precipita desde el acantilado en una playa rocosa, mientras viajaba por un tramo angosto de la carretera conocida como la "curva del diablo". Las autoridades peruanas han organizado una operación importante para recuperar los cuerpos en el sitio del accidente, en el km 75 de la Panamericana Norte, cerca de Pasamayo, provincia de Huaral. Una treintena de bomberos, ayudados por helicópteros de la policía nacional y dos brigadas de Protección Civil han evacuado a los cinco supervivientes solos, todos ellos llevados a los hospitales de la zona, y luego se concentran en recuperar los cuerpos de las víctimas antes de que suba la marea y cubre el lugar donde cayó el autobús.
El autobús, de la empresa San Martín de Porres de Huacho, colisionó con un camión que se movía en la dirección opuesta, fuera de su carril, aparentemente después de la explosión de una llanta, que lo empujó fuera de la carretera, causando su caída. una altura de más de 100 metros, en una pequeña playa en la costa del Pacífico.
La agencia ANSA publica tres fotos del sitio del accidente.
Desafortunadamente, la cifra final es de 52 muertos y 6 heridos de gravedad. Todos son de Huacho y alrededores. San Martín es la empresa histórica de Huacho, considerada la más segura. Cuando se dio la alarma, el Hospital Regional envió todas sus ambulancias. También estaba listo para recibir a los heridos y sus familias. Las ambulancias estaban vacías nuevamente, la triste tarea recayó en las empresas funerarias. Cuántas lágrimas en todos lados.
La Misa de varios funerales se llevó a cabo en la Catedral. Cuántas historias de dolor puro. El Papa Francisco, el 4 de enero, envió un mensaje de condolencia a las familias.
"El Santo Padre, vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del accidente de tráfico ocurrido en Pasamayo, que ha ha ocasionado numerosas víctimas, ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos", se lee en la misiva que fue compartida por la Nunciatura Apostólica en el Perú, que también expresó su pesar por la tragedia.
El Papa Francisco regresó a Roma, nosotros estamos aquí en Huacho para continuar con la luz llena de esperanza que se haya reavivado en nuestros corazones.
Padre Antonio Colombo
Huacho 24 de enero de 2018
Traductoras: Regina y Damiana