Motivo: un control exhaustivo de mi salud tambaleante. Varias pruebas en los hospitales italianos con un resultado sustancialmente positivo que me permite volver a Perú.
Durante ese tiempo disfruto la vida familiar y de los antiguos amigos partiendo desde la infancia.
Tenía tantas ganas de regresar a mis raíces, a Casatenovo, aquel pueblo de Brianza que me ha visto crecer y donde había celebrado mi Primera Misa en 1964.
La noticia fue divulgada por dos periódicos locales, bien contentos de narrar algo de nuevo con el sabor de aventuras en el mundo.
15 de marzo del 2025 - 17:50
Del 1950 ciudadano de Casatenovo, el padre Antonio Colombo hace poco ha llegado a Italia desde Perú, donde ha transcurrido estos últimos años junto al Crucifijo del misionero, recibido del Cardinal Giovanni Colombo hace muchas décadas.
Sacerdote del 1964, después de haber transcurrido dos lustros entre los jóvenes de Cerro Maggiore, el casatese (de Casatenovo) decide de subir y tomar su vuelo que lo hubiese llevado bastante lejos, abrazando un proyecto de la Diócesis de Milán en Zambia, en 1974. Aquí permanecerá por los sucesivos doce años, superando la fatiga de un idioma y tradiciones distintas, para mantener, pero encendida la luz de la fe cristiana.
A la vez alternando periodos en Italia y otras misiones, entre África y Sud América, la costumbre del padre Antonio se ha desarrollado siempre entorno a valores claros, sólidos, que han marcado la existencia y las elecciones en cada lugar del mundo.
Aquí su testimonio
''Mi vida sacerdotal ha estado marcada desde los treinta años pasados en Italia, los otros tantos en el mundo y aún estoy continuando. Podría decir que no cambia nada, eres sacerdote siempre. La Misa, la atención a las personas y las mil formas para caminar con los pobres, descubriendo los valores esenciales entre ellos la sonrisa, la generosidad e la capacidad de sufrir cuando aparecen las espinas, de la serpiente en tu habitación, a una metralleta que te apunta a ti porque eres blanco. Me han protegido los jóvenes de Zambia diciendo: “No es un blanco, es nuestro padre'' nos contó.
CASATENOVO CON ANTONIO
Hace diecisiete años en Perú y hace quince, párroco de Huacho, ciudad situada en la región de Lima, el padre Antonio ha afrontado los desafíos de la vida al lado de pobres, jóvenes, niños y ancianos, tratando siempre de mejorar la calidad de la vida y el espíritu, animado por el deseo profundo de sembrar alegría y paz en lugares a menudo olvidados y en grandes dificultades.
Entre los momentos más difíciles de su vida de misionero el religioso casatese (de Casatenovo) recuerda ''la tristeza inmensa del periodo del Covid en Perú, que está entre los primeros de la lista negativa por sus muertes, el doble que en Italia. Faltaba el oxígeno en el hospital del cual soy capellán. Con el obispo a la cabeza se inventó una campaña, llamada Oxigenatón, para adquirir una planta con piezas que venían desde Checoslovaquia, Estados Unidos y China''. ''Un entusiasmo increíble que movilizó a todos los medios de comunicación de la ciudad y de la región. Al obispo le dio el Covid y me tocó a mí seguir adelante con el sueño. Siento aún escalofríos como el día que bendije la planta mientras el técnico prendía el motor que generaba oxígeno y esperanza”.
Una vida donada, al servicio de los más pobres y más necesitados, en la búsqueda de la dignidad para la vida de quienes son los últimos, incluidos reos. Desde hace dos años el padre Antonio en Huacho está particularmente comprometido con la cárcel de Carquín, con 2100 reclusos, incluidas 70 mujeres. Cuanta burocracia para tener el permiso para entrar a este lugar entre los más difíciles. Luego todo se normaliza, como en una familia.
''Parecerá extraño, pero puedo decir que me encuentro bien y me emociono cuando más allá de las rejas alguien grita: “Llegó Colombo'' nos dijo.
En los diversos lugares del mundo que han podido apreciar la preciosa presencia del padre Antonio, siempre el sacerdote misionero se ha comprometido a ponerse al servicio, ya sea en Italia que como misionero, para ayudar y contribuir para que la vida sea más simple y serena para quienes les está cerca, sea quien sea.
Incluso en el periodo que está viviendo en Italia, el sacerdote se esfuerza para comunicar su propia cercanía a los fieles de Casatenovo, también a través de algunas citas eclesiásticos. En este propósito el domingo 16 de marzo el padre Antonio recordará sesenta años de vida sacerdotal con una misa celebrada en la iglesia de San Giorgio. Una fiesta en la cual tomará parte también su hermana sor Dalmazia, misionera de la Consolata de setenta años, de los cuales cincuenta los transcurrió en Mozambique.
Quien estuviese interesado en mantener vivo el vínculo con el padre Antonio, incluso solo para seguir sus proyectos en Perú, el misionero actualiza constantemente su propio blog, pueden consultar a esta página web: padreantoniocolombo.info
Padre Antonio, listo para su regreso como misionero en Perú
A los 84 años el religioso ha regresado por algunas semanas en Casatenovo: “Pude conocer tantas culturas y distintos idiomas”
Originario de Dolzago, cuando tenía 10 años se convirtió en ciudadano de Casatenovo donde en 1964 se volvió sacerdote y celebró su primera Misa. Justamente el pasado domingo por la mañana recordó sus 60 años de ordenación con una celebración solemne oficiada en la misma iglesia de San Giorgio.
¿Cómo nació su vocación y cuándo entendió que éste sería su camino?
Todo parte por mi familia que era muy católica. Mi hermana mayor Dalmazia también forma parte de una congregación religiosa de la Consolata. Cuando era joven, los sacerdotes me fueron involucrando en las distintas actividades del oratorio. Así entré al seminario a los 14 años.
¿Qué recuerda de su primera Misa en Casatenovo hace 60 años?
En Perú aún conservo las fotos de aquel día y, volviendo a mirarlas se nota que estaba muy tenso, pero al mismo tiempo contento. Recuerdo que fue una bella fiesta para todo el pueblo, una alegría que he disfrutado con mi familia de la Villa Vismara y con mis conscriptos nacidos en 1940.
¿Cuáles son las rutas de su recorrido religioso?
Estuve por algunos años en Cerro Maggiore donde aún tengo muchos amigos que en un tiempo eran niños, ahora son abuelos. Luego estuve 12 años como misionero en Kafue en Zambia. De retorno en Italia, fui párroco en Cologno Monzese, Milano Greco, Altopiano de Seveso. A la edad de 67 años partí para el Perú donde regresaré dentro de algunos días y donde tendré que quedarme hasta la Navidad del 2026.
¿Cómo nació su decisión de salir como misionero?
Todo nació gracias al Papa Paolo VI que en esos años ha animado a los sacerdotes diocesanos de todo el mundo a abrirse a las realidades de las misiones. Me propusieron para ir a Zambia, así que partí en 1974 y me quedé hasta el 1986.
<¿Qué hacía en Zambia?
Era un país pobre con escenarios de guerra. Con nuestra misión llevamos la primera evangelización. En esa experiencia di y recibí tanto, incluso escribí un libro al respecto: Milano – Kafue, ida y vuelta. Con muchas personas del lugar aún sigo en contacto después de 50 años. Aquella experiencia me ha impresionado al ver a aquellas personas que, a pesar de todo lo que falta a nivel material, dan tanto a nivel emotivo. Se abre el corazón. En Zambia jugué por tantos años al futbol formando un equipo que aún está. Es una pasión que no lo he dejado y lo llevo siempre, desde el campo del oratorio de Casatenovo.
Ahora en cambio está desde hace algunos años en Perú.
Ya son 18 años, hay riqueza y pobreza al mismo tiempo. El Covid ha acentuado el problema causando tantísimas muertes, es decir 2018.232. Gracias a la iglesia logramos implementar una nueva planta de oxígeno en el Hospital Regional. En Perú también organicé tantos equipos de futbol para grandes y chicos. La última noticia es de ser el capellán de las cárceles. Siempre con el estilo del dar y recibir. Se crece desde dentro.
¿Cuál es la experiencia que le ha dejado mayormente una marca en el campo misionero?
Recuerdo, que cuando estaba en Zambia, visto que había guerra con el vecino Zimbabue, algunos soldados me han apuntado con los fusiles. Pensaban que yo era un espía por el color de mi piel. Temblaba de medio. En ese momento estaba circundado por los jóvenes de una aldea que intervinieron y me protegieron diciendo que no era un espía, sino era su papá. Esto te da a entender que tienen un corazón grande y una capacidad inmensa por la solidaridad.
¿Ahora que regresó por algunos días a Italia, ¿cómo ha encontrado a Casatenovo?
Aquí tengo tantos amigos desde la escuela primaria y del oratorio. Siempre pude encontrar acogida, en estos días no han faltado.
Este fin de semana ha festejado sus 60 años de ordenación, ¿qué siente?
Antes que todo quiero dar gracias a Dios y a todas las personas que en estos años me han acompañado a lo largo de mi recorrido por el mundo. Tuve la posibilidad de conocer tantas culturas y diversos idiomas que me han enriquecido como hombre y por esto estoy muy agradecido.
“Estoy contento de haber regresado aquí donde todo empezó el 29 de junio de 1964”. Estas son las palabras del padre Antonio en el curso de la Misa del 16 de marzo de 2025, en la misma iglesia de San Jorge. A su lado, como en el 1964, estaba el padre Piergiorgio Fumagalli que fue ordenado junto a él. “Todavía tengo una foto del 1964, a mi lado en ese entonces estaba el padre Piergiorgio, pero como diácono. Esta iglesia nos ha visto nacer, partiendo de aquí seguimos creciendo”. El padre Antonio luego prosiguió la predica, contando las experiencias de estos 60 años, de los cuales la mitad los pasó como misionero en el extranjero. “Siempre es lindo rezar al Señor en seis idiomas del mundo”.
Al final de las celebraciones también el padre Piergiorgio quiso decir dos palabras: “Hace sesenta años hemos celebrado la Misa en días distintos porque en aquel tiempo no podíamos concelebrar, pero de todos modos estábamos uno al lado del otro. Fueron días únicos que hemos vivido juntos, también únicos para todo Casatenovo. Luego de allí cada uno ha tomado su camino, con el padre Antonio que ha seguido su vocación de predicar al Señor también fuera de Italia. Incluso en el resto del mundo hemos estado muy sincronizados en la fe, porque el Señor es uno y nos hacer unir en una cosa sola”.
Después de la conclusión de la concelebración, y antes de las tradicionales fotos de rito, fueron tantísimos los fieles que se pusieron a la cola para saludar y homenajear al padre Antonio que pronto volverá a partir para su misión en Perú. El agasajo en la Casa del Joven del oratorio hizo crecer el clima de alegría al estar juntos esta vez en este reencuentro después de tantos años. La amistad verdadera es eterna.
Hasta pronto, Casatenovo
El 21 de marzo regresé al Perú, a mi parroquia San Bartolomé de la ciudad de Huacho, a 150 km de Lima, la capital.
Normalmente se espera al homenaje póstumo para recordar a una persona que ha marcado tanto en la vida de una comunidad. Pero mi alcalde de Huacho no ha querido esperar. Me encontraba aún en Italia, cuando veo un mensaje en Messenger: “Lo esperamos para la inauguración del parque infantil que llevará su nombre ANTONIO COLOMBO”. Me quedo sorprendido, sin palabras, mi hermana hasta teme incluso que sea una broma peligrosa.
El motivo especial llegó junto a la fecha de la inauguración, programada para el sábado 29 de marzo del 2025.
“Por su trayectoria deportiva y la promoción del deporte, como sacerdote preocupado por la formación espiritual y física de su grey, invitamos a su digna persona a la inauguración, como padrino, del parque que llevará su nombre, perennizando ese legado y labor que usted realiza a favor del Pueblo de Dios”
Santiago Yuri Cano La Rosa
Alcalde provincial
El mismo día a mi retorno a Huacho, me apuro para ir a ver de qué cosa verdaderamente se trata, teniendo aún en el recuerdo el abandono en el cual se había dejado el parque por años. Es una maravilla empezando de su posición a orillas del Océano Pacífico, el manto de un verde sintético brillante y tantos juegos modernos distribuidos por todos lados en el grande espacio, bien cercado.
<
El día de la inauguración, centenares y centenares de niños han invadido muy felices el parque, con sus padres sentados en el manto verde para mirarlos estupefactos. Varios grupos de show infantiles han animado a los chicos con músicas, bromas y regalos en cantidad.
En el estrado se desplegaron las autoridades quienes estaban vestidos de modo informal, con el Alcalde conmovido al ver realizado uno de sus sueños. Yo estoy allí super emocionado para decir dos palabras y rosear gotas di agua bendita a cada grupo de niños. La única tristeza fue el no poder disfrutar de los juegos, mi cuerpo ha perdido la elasticidad que tuve en un algún momento.
Qué bello es pasear por aquí y por allá por el parque al lado del alcalde y su esposa, para estrechar la mano a los padres y posar para tantas y tantas fotos de recuerdo. Mientras tanto el sol empezaba a caer para desaparecer en las aguas del Océano, con sus últimos rayos hacia el cielo para un dulce atardecer. Una tarde inolvidable, volver a ser niño entre los niños. Gracias, señor alcalde.
Al retorno de Italia los equipajes están llenos y algunos euros de más entran al banco. De este modo la pastoral carcelaria puede dar felicidad a tres grupos, gracias también a la generosidad huachana.
Las primeras en estar felices son las mujeres del pabellón 6 que recibe un horno eléctrico moderno para preparar tortas, pastelitos y otros tantos dulces que deleitan el paladar, Desde allí también sale una ganancia que sirve para aliviar su pobreza.
El segundo grupo incluye a los estudiantes del curso de alfabetización, hasta el nivel secundario, casi 200 en total. Ellos no pueden creer que puedan tener su propio cuaderno, un lapicero, una regla, un borrador, además del material didáctico para todo el grupo. También cuentan con libros con los que pueden aprender a leer para distraerse y crecer intelectualmente. Pude ver la alegría en sus ojos.
El tercer grupo está formado por al menos 50 hombres que trabajan en el laboratorio de cuero para realizar una innumerable variedad de tipos de carteras y también zapatos. Les pregunté a ellos: “¿Qué cosa necesitan?” Respondieron en coro: “¡Una estampadora!”. Tuve que pedir que me explicaran qué es y para qué cosa sirve.
Para imprimir con calor un nombre, una sigla, una marca como “PRADA made in Italy” (“PRADA hecho en Italia”.). Después de solo tres semanas, con la presencia del Director, se da la entrega solemne, con la recomendación de hacer un buen uso también para ayudar a sus familias, con la venta de los productos.
A mí me han prometido un regalo muy especial. Lo espero con curiosidad, será un signo de reconocimiento para todas las personas que pusieron en mis manos algunos euros, para ellos. Pequeñas luces de esperanza para todos. La bondad no se ha apagado en el mundo.
Don Antonio Colombo
Huacho 08 de junio 2025
Traducción: Damiana Pozo