Al Señor de los Milagros se dice todo, él es el símbolo de la presencia de Dios que ayuda a resurgir de cualquier tipo di terremoto.
Huacho sufre, su grito de dolor se vuelve una ferviente súplica de boca del teniente alcalde en el momento del homenaje a la sagrada imagen del Cristo Moreno delante de la Municipalidad. “Señor ayúdanos a detener los homicidios, que cese el derramamiento de sangre, la inseguridad, las extorsiones, el sicariato, la maldad, los robos. Haz que la gente mala cambie, se convierta porque nosotros queremos vivir felices, poder salir de casa sin el miedo que nos suceda cualquier cosa. Escucha, Señor, nuestro grito de dolor.”
El maestro de ceremonia me invita a dar una bendición, pero yo tampoco puedo quedarme callado. “Estoy totalmente de acuerdo con la súplica desesperada del teniente alcalde. Hace tres semanas, en la periferia de la ciudad, quedé estupefacto al ver dos grandes charcos de sangre en el asfalto y cerca un casco impactado y reducido a la mitad por proyectiles. La sangre al rojo vivo, pienso aún caliente, que gritaba al cielo. Sí, Caín todavía existe, el asfalto no logra absorber la sangre de un joven venezolano asesinado. Ayúdanos, Señor de los Milagros a que las pistas estén cubiertas por alfombras florales y no manchadas por sangre”. La bendición está en los cuatro rincones del mundo.
En ese momento un joven del serenazgo se había acercado cojeando al anda del Señor rezando con lágrimas porque había sufrido un impacto de bala en el pie derecho, al intentar frustrar un asalto.
Solo cinco horas antes, en el centro, antes que amanezca, un joven armado entró a una fiesta familiar, desatando una ráfaga de disparos para herir gravemente a tres personas de 21 a 47 años. Imagínense el pánico, mientras el sicario se fue caminando tranquilo, afuera lo esperaba un amigo en su moto con el motor encendido. El título de un diario local: “TERROR EN FIESTA FAMILIAR”
Hace dos días, entre los juncos en la playa del océano Pacífico, algunos deportistas que trotaban al amanecer sintieron un olor horrible y percibido algo extraño. Se trataba de un cadáver de un hombre abandonado allí por lo menos 10 días.
Cuatro fueron los jóvenes asesinados en las últimas tres semanas. Se dispara y se mata.
¡La criminalidad se preocupó incluso de mí!
Sí, mientras yo estaba enyesado y en una silla de ruedas, alguien se divirtió abriendo una cuenta falsa de Facebook con mi nombre y con mi fotografía reciente, ¡naturalmente pidiendo a todos mis numerosos contactos de enviar dinero para el padre Antonio ya que se quedó sin un centavo durante un viaje pastoral en Bolivia!
Mis amigos alarmados me han llamado muy preocupados.
Inmediatamente han lanzado las alarmas y han bloqueado la página falsa, sin embargo, alguno ya había caído mandando dinero, no sabemos a quién.
En todo el Perú, el miércoles 23, hubo un paro general por los mismos motivos de criminalidad difundida por todos lados.
Me explico: desde hace 15 años puse en marcha dos realidades: la Nueva Familia de descendiente de inmigrantes italianos y el Instituto para aprender el idioma y la cultura siempre de Italia. Parecía una apuesta sin futuro, en cambio hemos cumplido 15 años, un número especial en Perú sobre todo para las adolescentes que pasarán a ser señoritas.
Solo es necesario resumir todo en un breve diálogo con Kimberly, una niña de 6 años que corre hacia mí y abraza mis piernas. “¿Te gustó la fiesta infantil con la que hemos cerrado la programación?”. La respuesta es un seco NO. Sorprendido le miro a la cara, y ella con una sonrisa impagable silabea: “ME ENCANTÓ”.
Las celebraciones, bajo la mirada del patrón San Francisco de Asís, iniciaron con la bendición de mascotas, al menos 150, vestidos elegantemente por sus dueños felices. Simple y tocante estuvo después la Misa de agradecimiento celebrada en la catedral que fue concluida con el Canto de las criaturas. En el salón Pablo VI ha rebosado la alegría desde el momento del brindis, para continuar con una alternancia de cantos, la danza típica de la marinera y un cuarteto de exalumnos enérgicos al ritmo de una cumbia. La Academia musical de niños guiada por Alessandra Bisso nos ha regalado melodías italianas, antes de la infaltable torta y la foto de recuerdo.
El domingo 6 de octubre la cita es en la Plaza de Armas para participar al izamiento de la bandera y luego el imperdible desfile, con una elegante cinta tricolor alrededor del cuello y con el desplazamiento al ritmo de una banda con el paso casi marcial, símbolo de un justo orgullo. Desde hace 15 años se concluye siempre con una foto de grupo en las gradas de la catedral, con la bandera italiana y la banderola del 15º aniversario.
El martes 8 de octubre, fiesta a lo grande en el Estadio 70 con una programación para todos los gustos: el disputado partido de fútbol, una alternancia de bailes tradicionales folclóricos peruanos, una variedad de platos con un buen vino, el partido de vóley y el toque final para los niños con el show infantil que justamente encantó a la pequeña Kimberly en el verde del campo de fútbol. El momento más desencadenante se da cuando se rompe una piñata grande llena de dulces, juguetes y regalitos que todos tratan de acaparar zambulléndose. Ningún herido, 90% contentos, 10% tristes con las manos vacías. El sol cae dulcemente, aquí es primavera.
Volví a visitar la cárcel cojeando un poco, sin el permiso médico. Pero sabía que en verdad me estaban esperando ansiosamente para recibir el regalo de un órgano electrónico Yamaha, de calidad. Me lo habían pedido hace meses propiamente con una carta escrita a mano, suplicando esto donativo para mejorar su calidad de vida con la música, ya sea para la Misa que para momentos relajantes con el grupo sinfónico ORCHESTRANDO que han vuelto a agruparse después del Covid. Son 20 miembros cada uno con su propio instrumento musical y buena voz.
No sé qué Santo es el que me ayuda a menudo a encontrar algo de dinero en el momento preciso, anulando incluso los obstáculos burocráticos.
La misma oficina de información de la cárcel destaca el momento oficial de la donación. El director agradeció por el donativo a fin de ayudar a los internos para que fortalezcan su educación musical y a su vez recalcó que reflexionen sobre sus acciones y también continúen comprometidos en el camino del tratamiento penitenciario.
Asimismo, agradeció al padre Antonio por su gesto y sus palabras que entran en los corazones, confortándoles.
Un espíritu verdaderamente religioso se vio en la procesión del Señor de los Milagros, una devoción impregnada en el corazón de cada peruano dentro o fuera de las rejas. La organización fue querida y cuidada en cada detalle por la misma administración del centro penitenciario. Para mí un honor y una emoción el acompañar con el Director el anda que avanzaba con pasos lentos, al compás de la banda Orchestrando. Han sido seis los homenajes delante de cada pabellón adornado por globos blancos y morados, con alfombras florales en el piso. En el momento del canto del himno y de las oraciones, más de una lágrima brotaba de los ojos de las mujeres que compartían el mismo dolor de la Virgen con la espada en el corazón.
Se llegó incluso a la enfermería interna y a los lugares administrativos, a los de la cocina y a los de laboratorios. Gotas de agua santa para todos.
• Fue necesario un ciclo de terapia después de dos meses con el pie enyesado alrededor del tendón. Recibí una atención perfecta y con sonrisas en el Centro AVE de la parroquia Sagrada Familia. Semana tras semana para escucharle decir a la fisioterapista Ela: “Ahora ve tranquilo, el nudo en el calcáneo se ha disuelto. ¡Permanece atento – cuídate!” Fui inmediatamente a la mini capilla de la “Virgen de los Nudos” para darle mis infinitas gracias. Dos fotos del tratamiento entraron en la publicidad del Centro con la frase: “Un hombre de fe cuida su salud”.
• Finalmente pude viajar a Sayán, que está a 40 km, para ver dónde había sido colocado mi amigo el padre Vittorio Ferrari que lo había dejado en un nicho del cementerio. Ahora está sepultado en su misma Iglesia, tiene un altar para él solo junto al Cristo Resucitado; parece precisamente que esté corriendo hacia la beatificación, impulsado por el amor que ha dejado en los corazones de tantísimas personas aquí en el mundo. La novedad está en el mural sobre la pared del oratorio, cerca de 20 metros, con su rostro sonriente y los niños que corretean por aquí y por allá.
• Carquín, el pueblo cerca al océano Pacífico, ha sido invadido por tres días por miles y miles de devotos que han rezado y llorado delante de la CRUZ DE MOTUPE, que viajó por 500 km desde su santuario en una montaña del norte. Siempre tengo algo nuevo y sorprendente que aprender sobre la fe de este pueblo que tiene tantas facetas en su religión popular.
Me detuve por lo menos media hora a mirar esta desnuda y maciza cruz con una altura de dos metros, pensando en mi cruz y en las de todos los hombres del mundo.
• Faltaba ya un almuerzo por la fiesta del 60ª de sacerdocio. Cambiando fechas desde junio se llegó a octubre. Fueron invitadas las religiosas que obran en Huacho, las de la periferia y las del centro, las que hacen pastoral directa y las que son responsables de las escuelas. Son de Perú, de Chile y de Brasil unidas por un único sueño: difundir el Reino de Dios con sonrisas y empeño. Mi casa las ha acogido con un buen almuerzo, torta incluida. Poco vino pero mucha serenidad para conversar para conocerse mejor y proyectarse al futuro. Todas las congregaciones tienen raíces españolas y sobre todo italianas. Ya son arboles que dan frutos. ¡Ahora que está cerrado el capítulo por el 60º aniversario, mi hermana misionera Dalmazia me sugiere de comenzar a pensar en el septuagésimo! Soñar hace bien.
• No se puede dejar de hablar del protagonista número uno del mes de octubre, el Señor de los Milagros que toca 5 puntos de la ciudad en sus 5 procesiones, recuperando tantos devotos que se habían dispersados por el covid y por las incertezas políticas - sociales del país. Entre estos dispersados yo también me incluyo sobre todo por el tema de mi salud en crisis por más de un año por las plaquetas, la trombosis y el tendón de Aquiles. He rezado delante de la imagen y después me hice fotografiar para mi Facebook donde escribí: “No me parece real poder celebrar nuevamente la Misa Solemne del Señor de los Milagros, acompañada del lema de Santa Teresina del Niñito Jesús que dice amar, sufrir, y sonreír siempre”. Recibí un impulso para continuar el camino aquí.
Don Antonio Colombo
Huacho, 30 de octubre del 2024
Traducido por: Damiana Pozo