Desde hace 15 días he superado los 80 años, con más ganas de caminar después de miles y miles muestras de afecto, cariño y aliento que me han llegado de todas partes del mundo. El Covid no ha detenido el flujo de la amistad y de fe que como misionero llevo al mundo.
Los amos han sido las tortas y el reino de internet girando todo en torno a la Misa del día domingo 6 de diciembre, con una buena participación, con mascarilla, distancias protocolares y Jesús que nos ha reunido a todos juntos en una sola familia.
Solo estoy hablando de las dos primeras tortas de diez. En la Iglesia al final de la Misa de las 7 alguien grita: "Felicitemos al padre Antonio por su cumpleaños". Camino hacia el altar sin darme cuenta de que está apareciendo una torta con la clásica canción del “Happy birthday to you”. Buscan un encendedor, colocan la velita y soplo ... soñando. Es la torta de los más fieles de las Misas diarias de las 7:30 y de las dominicales de las 7:00. ¡Nunca faltan, nunca! Edad en promedio alta, pero el de la fe es más alto todavía.
La segunda torta la traen dos señoritas en la casa parroquial. "¡nos envió mamá!" Un momento de sorpresa, pero ¿qué mamá será? "Nuestra madre está en Rimini en Italia, y nos ha pedido de traerle esta torta, ella nos ha enviado el diseño, nosotras la hemos preparado." Mientras una abre la caja de la torta, la otra enciende su celular donde su mamá Carmen aparece muy feliz: “Feliz cumpleaños, padre Antonio”. Asombrado y conmovido, pensar que la señora había hecho amistad conmigo a través de Facebook sólo hace dos meses, desde Italia. Es la torta más religiosa: con el altar con el mantel blanco, las velas, el misal, el cáliz de oro con la hostia y padre Antonio con la estola verde, listo para decir Misa. También hay flores y la inscripción como bordado en color verde: “Feliz día padre Colombo”. Toman fotos, las publicamos en Facebook invitando a todos a comer un pedazo. 730 personas han hecho clic en "me gusta “, 585 han hecho un comentario personalizado y 19 lo han compartido con los amigos. Ya no hay torta, pero la decoración la he conservado y la he colocado en mi pesebre de mi casa. El Niño Jesús la verá, apenas nazca.
Con paciencia, durante días y días he leído y muchas veces respondo los comentarios de quienes me conocen aquí o allá en el transcurso de mis 80 años.
• Tienes una sonrisa que llena los ojos y el corazón.
• Me gusta verlo feliz siempre con una dulce sonrisa para todo el mundo en tu trabajo diario, abrazos, ¡¡¡bendiciones Padre Antonio!!!
• Que ricas tortas ... bien merecidas para el Huachano de corazón. Gracias por contagiarnos de alegría con su gran sonrisa.
• Felicidades padre, muchas cosas para recordar, una en nombre de todas, los contrastes en ese pequeño campo de fútbol que fue el oratorio, escuela de gran educación social, chau
• Feliz Cumpleaños Padre ANTONIO COLOMBO Que Dios lo siga bendiciendo y permita tenerlo con nosotros muchos, pero muchos años más para seguir disfrutando de su bondad, carisma, y amor al prójimo.
Yo tuve la alegría de compartir, aunque sólo sea por unos pocos minutos, el corte de las dos tortas con los niños y niñas de la Beneficencia Pública. También me cantaron en italiano: “Vieni Gesú Bambino, lascia per una volta il cielo e vieni a giocare con me…” (" Ven Niño Jesús, por una vez deja el cielo y ven a jugar conmigo ...")
Yo tuve la alegría de regalar 80 panetones a 80 hombres y mujeres del Comedor parroquial. Sus “agradecimientos” fueron dulces y serenos mientras se iban con el panetón para compartir en familia.
Entre mis recuerdos recogidos en el artículo "80" resurgió incluso un niño de 10 años recién llegado a Milán directamente desde China, hace 20 años.
Lo habíamos simplemente llamado Ciaciá.
La tarde de Navidad en Milán está dominado por el silencio, todos están en casa durante el almuerzo tradicional sin fin. Naturalmente también el oratorio está vacío, ningún chillido de los niños, yo aprovecho esta oportunidad para una siesta. Extrañamente suena la campana, presiono el botón de la reja y de inmediato siento la voz de un niño que me llama casi gritando: "¡Antonio, no hay nadie con quien jugar!" Es Ciàcià un chinito que conozco hace poco, aún desorientado en Milán, balbucea en italiano. “¿Pero no sabes que es Navidad?” “¡qué dices, Antonio, no entiendo!” “Niño Jesús…” trato de explicarle… Mejor es bajar al patio con él y se me ocurre una idea, regalarle un delicioso panetón Motta. Ciaciá está aún más sorprendido. “Tómalo, llévalo a tu mamá, ella te explicará todo”. Me sonríe diciendo: “Gracias, Antonio, chau”. No tan convencido se va con el panetón en la mano.
Pasa un año, es la tarde de la Navidad 2001. El silencio se rompe por el sonido de la campana. “¿Quién será este año?” una vez más es Ciacià, todo contento con un panetón en la mano: “Antonio, esto es para ti de parte de mi mamá, ahora sé qué es la Navidad”. Me lo pone en mi mano y se escapa rápidamente, el almuerzo navideño está esperando por él.
Pasan 20 años, Milán está lejos y entre mis recuerdos por mi cumpleaños número 80 yo pongo una foto con el grupo de chinitos que venían al oratorio. Me llegan saludos de cumpleaños desde la parroquia de Greco, respondo invitando a abrir mi blog. El amigo Morando ha visto la foto, se la pasa a los chinos, ahora ya jóvenes de 30 años. En mi Facebook el 4 de diciembre aparece una solicitud de amistad con un nombre extraño “Yay Hu”. Controlo en su biografía, y solo veo fotos chinas, no me convence y estoy por rechazar la amistad cuando en ese preciso momento irrumpe Jay Hu que escribe en un buen italiano. “Buenas tardes padre Antonio, ¿se acuerda de mí? Quizás de las fotos de perfil probablemente no. Ayer me han enviado una foto que usted ha compartido, donde yo también estoy presente. Me ha dado tanto gusto, después de 13 años que no lo veo ¿cómo está? El muchacho vestido de verde claro soy yo, ¿se acuerda? Disculpe si lo molesto, pero tenía recuerdos tan bellos de aquellos tiempos, cuando usted estaba con nosotros, éramos pequeños, los chinitos de Greco”.
Muy sorprendido respondo: “Ahora entiendo quien es Yay Hu, todo claro. Por supuesto, incluso ustedes han quedado en mi vida. Abre mi página
www.padreantoniocolombo.com
Estoy en Perú, tengo 80 años, lee lo que he escrito de ti y busca tu foto original. ¿Aún estás en Greco o en China?”
Después de un día Yay Hu se pone en contacto escribiendo: “Hola Antonio, leí un poco tu artículo, pienso que soy yo ese Ciacià de la historia del panetón. Nosotros los chicos estamos todos bien, nos vemos poco por motivo de trabajo, etc. Te deseo un buen día y si habrá una ocasión espero verlo aquí en Milán”.
“Muy bella noticia, gracias Ciacià, nos veremos dentro de un año o dos. Continuemos en amistad, Feliz Navidad 2020”.
Es obligatorio al 100% estar en casa, llevar la mascarilla, evitar aglomeraciones y otros miles peligros en esta extraña guerra contra el Covid.
Pero no se puede olvidar de los que sufren más: los niños y los ancianos acostumbrados a las fiestas pre – Navideñas, aquí llamada chocolatadas, una fuente de alegría y regalos.
• Una escuela materna en los cerros de ex Fujimori está cerrada hace 9 meses. Con las dos maestras se llega a los 41 niños inscritos que aprenden a distancia con los programas televisivos. Siempre hay alguien que de cerca o lejos hace llegar a mi mano una ayuda para los pobres. Solo tengo que encontrar un modo nuevo, atento a mi salud y a la de los demás. Con protocolo se convocan a las 41 mamás o papás, a cada uno – previo protocolo covid - se entrega un panetón, un juguete para niños(as), una imagen sagrada y una linda sonrisa a través de los ojos. Los niños en casa esperaban con ansia su regreso.
• Es el aniversario número 34 de un banco denominado Caja Sullana. Continúan la tradición: una santa Misa a las 7.30, lectura y oración de los fieles, al momento del ofertorio cada uno de los 50 presentes pone a los pies del altar una donación para los pobres (arroz, fideo, cajas de atún). Hay la bendición desde una distancia prudente sin agua bendita para cada uno de ellos y la foto final que no puede faltar. Todos permanecen en su lugar, con una distancia de un metro mientras el fotógrafo se las ingenia para encontrar la posición mejor para el clic que inmortaliza el 34 aniversario, año covid. Para las nueve todos están en su lugar para reabrir el banco, dejando en los hombros un rastro de bondad para el comedor popular y una chocolatada (siempre al estilo covid) programada en cuatro pequeñas escuelas entre los cerros de Peñico, Monguete, Jaiva, Minas.
• ¿Como ir de casa en casa para el concurso de los pesebres? ¿Como ir a la cárcel, siempre para el tradicional concurso de pesebres que involucraba a todos los pabellones? ¿Y los chicos y chicas de la Beneficencia o los ancianos en las casas de reposo? El deseo de ayudar no falta, cada grupo está buscando un modo moderno, genial y seguro para continuar donando esperanza. Así nace la idea de un Concurso internacional de pesebres con el slogan: “Cada casa es Belén”. Ya han enviado un video desde Portugal y uno desde Italia. La final será el día sábado 2 de enero en mundovisión en el canal 36 Tv Huacho. Los Reyes Magos seguían una estrella, nosotros utilizamos los satélites que desde el cielo nos mandan una señal de fraternidad para conectarnos entre nosotros.
Después de un año de descanso, y tantas quejas de las familias que se quedaron sin almanaque en el 2020, aquí está de vuelta con todo su esplendor el calendario parroquial 2021. La base son los días del año, el ritmo litúrgico y todo aquello relacionado a las actividades parroquiales.
Estas últimas en riesgo Covid, decidirá (ordenará) él hasta que una Vacuna logre bloquearlo realmente como todos lo soñamos.
La portada y los meses del año están acompañados por el arte peruano, en particular el arte que se dice Cusqueña. Una maravillosa fusión entre lo mejor del arte religioso ítalo-español y lo peruano que floreció en Cuzco (cerca al famoso Machu Picchu) alrededor del Convento de los Dominicos de Santa Caterina de Siena. Todo un calendario para disfrutar y conservar en casa como histórico.
Un crítico de arte así escribió: "Vista del excelente calendario. Magníficos colores, grandes elecciones de fotos que acompañan a los meses. Felicitaciones al editor, a los gráficos, al impresor, pero especialmente al inventor, cada vez más hábil en las elecciones. Sigue así. Esperamos atentamente y confiados alguna copia para colgarla en la casa. Peppino y Ermanna”.
¿Este año la Navidad covid qué nos enseñará? ¿Crecerá nuestra fe y nuestra hermandad universal? Incluso una buena tajada de panetón Motta nos puede ayudar, junto con el chinito Ciacia .
Viva el Niño Jesús, con el amigo Papá Noel que abre las puertas.
Los mejores deseos de Feliz Navidad y Feliz Año a todos los amigos del mundo que nos siguen desde hace años.
Don Antonio Colombo
Huacho, 24 de diciembre de 2020
Traductora: Damiana Pozo